VILLAHIZÁN
DE
TREVIÑO
Por Cristino Pérez Campesino
Sus gentes:
El año 1960 se hallaban habitadas estas casas en el
Barrio de Santa María,
por las siguientes familias:
| Leónides vda |
José Martínez vdo |
| Benedicta vda |
Dͺ. Presentación (maestra nacional) |
| Ismael soltero |
Alberto Eloisa |
| Vicente Visitación |
Alejandrino Mͺ. Luisa |
| José Angelita |
Francisco Felisa |
| Jesús Abilia |
Ricardo Nicolasa |
| Vicenta vda |
Martiniano Elvira |
| Victoriano Isidora |
Arturo Teodora |
| Felipe Corral Mͺ. Soledad |
Atilano Margarita |
| Julián Victorina |
Manuel Rufina |
| Lucio (pastor) |
Julián - Gregoria |
| Leandro Restituta |
Juan Emérita (Ascensión Lucinio) |
| Petra vda |
Marceliano - vdo |
| Teodoro - Sahara |
Teodoro - Milagros |
| Manuel Rosa |
Benigna vda |
| Daniel Mͺ Dolores |
Jesús Victorina |
| Estéfana vda (Zósimo Teodora) |
Miguel Sereptina |
| Vicente - Margarita |
Honorio Teódula |
| Mateo Faustina |
Celestino Mͺ Purificación |
| Aurelia vda (Saturnino Mͺ Luisa) |
Desiderio Mͺ Asunción |
| Dionisia vda |
Máxima vda (Javier) |
| Jovita Agapita |
Basilio Teresa |
| Guillermo Consuelo |
Mͺ Anunciación (soltera) |
| Tomás Cirila |
Florencia vda (Florencio y esposa) |
| Teófilo Erenia |
Jesús Secundila |
| Elisa vda |
Benigno Ascensión |
| Baldomero Diodora |
Teodoro Avendaño María |
| Ignacio Victoria |
Magdalena vda |
| Marina vda |
Marcelina Cayo |
| Isidro Rosario |
Rufino Mͺ Poza |
| Brígida vda |
Nicolás - Herminia |
| Longinos Julia |
José Carpintero Jesusa |
| Eutiquio Mͺ Pilar |
Antonio Mͺ Amparo |
| María vda de Dionisio |
Jesús Barbero Inés |
| Arsenia vda |
Severino Cristina |
| Antonio Felicidad |
Román Mͺ Pilar |
| Constantino Marciana |
Abilio Daniela |
| Moises Mͺ Concepción |
Benedicto Isidora |
| Eustasio Mͺ Teresa |
Arturo Encarnación |
| Teonilo Restituta (solteros) |
Víctor Paulina |
| Ticiana vda |
Máxima vda de Martín |
| Asterio Teófila |
D. Ramiro (cura) |
Total casas habitadas ................... 84
El año 1960 se hallaban habitadas estas casas en el Barrio de San Martín, por las siguientes familias:
| Teresa vda de Euti |
Elena vda |
| Higinio Domitila |
Ponciano Donatila |
| Florentino Mͺ Amparo |
Marcos Maruja (médico) |
| Eutiquio Cristina |
Leopoldo Primitiva |
| Demetrio Mͺ del Carmen |
Leovigilda vda |
| Mauri Mͺ Concepción |
Zacarías Enemesinda |
| Isaías Constantina |
Teodoro Gómez vdo |
| Miguel Angelita |
Jesús Dorotea |
| Gregorio Victoria |
Agustín Marciana |
| David Ricarda |
Pablo Vivenciola |
| Serafín Eufemia |
Martín Julia |
| Encarna Hilario (solteros) |
Ángel Balbina |
| Procopio Máxima |
Hermógenes Fabiana |
| Cecilio Josefa |
Total casas habitadas .................. 27 |
|
Total casas habitadas pueblo....111 |
Total vecinos pueblo.....115 |
Fuentes de manantial permanente:
| Fuente La tejera |
Fuente Ontijares |
| Fuente Cubillas |
Fuente El río |
| Fuente El pozo |
Fuente Salada |
Caminos radiales que salen del pueblo
| Camino Sasamón - Sandoval |
Camino Sordillos Villanueva |
| Camino Villegas - Guadilla |
Camino Tapia Castrillo |
| Camino Villadiego Villamayor |
Camino La granja |
| Fuente La pradera |
Fuente Treshoguera |
| Fuente Ontecillas |
Fuente Ontanal |
Caminos que cruzan el campo:
Vertientes que afluyen las aguas al río Odra
Las que vienen de las dos cuestas (el cardoso, fuente el río, el pozo, ontecillas, nadinos, el espino, hontanal, laguna, treshoguera, cantarruz, fuente salada, fuente hunco, la estacada, fuente cubillas) forman el arroyo mayor; cruza la carretera de Sasamón por pozomontero al campo de Sordillos y por Mahallos al campo de Grijalba.
Al otro lado del río se encuentra la otro vertiente importante. Coge las aguas de todos los términos desde la margen derecha del río y del cauce (menos el asonante, velastas y la charcana), las que vienen del olmar, que con los pozos de malanda y los de carremanzano, forman el río Cordero, que por San Vicente sale al río Odra en el término de Villamayor de Treviño.
Dos vertientes salen al río debajo de la presa: La que viene de los lagunajos, fuente cuartero, vidruelo, onterríos, huelga el cura y la salceda.
Otra recibe las aguas de los términos de vallejos, tresalcón, viña el hoyo, carrecanoria, cabaña huncar, cruza la carretera de Villanueva y por la Jimena al río.
La que viene de la zapatera, prado muriélez, ontijares, fuente la tejera, valdehierro, la lámpara al río.
Las aguas que vienen del camino Villadiego, camino Tapia, arroyo habero, carrengustilla, carremayor, último plantío, la cascajera a desembocar al río.
En el casco urbano hay dos vertientes: La mayor que recoge las aguas de todo el barrio de San Martín, con el reguero que viene del pozogozalo, camino Villanueva o Sandoval, las que bajan por la fragua , las de la calle arriba de la plaza que se unen al reguero San Martín, y por el arroyo entre la huerta del cura y los callejos vierten las aguas al río Odra. Otra recoge las del camino el cementerio, y bajan por las escuelas al Puenterrando.
El río Odra, a su paso por el pueblo, tiene una longitud aproximada de 3 kilómetros desde la lámpara hasta la mimbrajera. Se realizaron las obras de dragado en el año 1963. A la vez se dragó el río Brullés, que pasa por Villadiego y desemboca en el Odra antes del pueblo de Villasandino. El dragado del río Odra se hizo desde Villasandino hasta las bodegas de Sandoval de la Reina, se subió por la margen derecha y se bajó por la izquierda, con una anchura aproximada de 12 m. Y 10 m. de lecho. Este río se encauza en fechas anteriores desdeVillasandino para abajo.
Con esta importante obra desaparecieron todos los chopos que había en el río, desapareció la presa y por tanto la vaga tan hermosa quedó más seca, bajaron los pozos de las baverizas de malanda y los de carremanzado, el cauce con sus chopos.
El río Odra nace en un pueblo pequeño que se llama Fuente Odra, a unos 12 Kms. aproximadamente en una fuente que los nativos llaman la "yegua mea". (curiosidad).
Términos del campo de Villahizán de Treviño:
| Camino Sasamón |
La mimbrajera |
| Cuesta la rosca |
La tejera / fuente |
| Huelga el olmato |
Encima las viñas |
| Campo santo |
Los mollares |
| Al espino |
Vade hierro |
| El arreadero |
Ontecillas |
| Al val (Carresanta María) |
La curata |
| Cuesta el chopo |
Garce pinto |
| La carral |
(tabladilla) Cuesta torcipera |
| Al rodao |
Los tojos (malanda) |
| Las cotorrillas |
Guillaruela |
| Coculillos |
Nadinos |
| Camino Sordillos |
La tordera |
| Berzosa |
Carresordillos |
| Carremanzano |
Santa Leocadia |
| Al romero |
Primer plantío |
| El pilón |
La lámpara |
| La cascagera |
La huelga |
| La fuente uso |
Las adoveras |
| Las casas |
San Roque |
| Torrontero |
Fuente el río |
| Los callejos |
San Martín |
| Las hazas |
Huerta el cura |
| La salceda |
La conjuratoria |
| La redonda |
La presa |
| El tarrero |
La torrecilla |
| La chopera |
La pradera |
| El cauce Llanillo |
La huelga el cura |
| El cardoso |
El molino |
| Trescasa |
El tombillar |
| La llosa |
Camino Villanueva |
| Las bragas |
La campilla |
| La condesa |
Canto blanco |
| Vavillo |
Carremayor |
| Fuente salada |
Las parras |
| Garciálvarez |
Fuente unco |
| Puente nal Molino caído |
Reva |
| Cuesta la plata |
Puente piedra |
| Los tejares |
Las bañadillas |
| La chopera |
Revilla |
| Treshoguera |
La presa |
| La soledad |
Cantarruz |
| San Vicente |
Uncar |
| Arroyo el seto |
Río cordero |
| La Gimena |
Sendero la loma |
| El olmar |
Al conde |
| Cañal del calvo |
La riva |
| Carrengustilla |
La estacada |
| San Felices |
Los palomares |
| Miraflores |
El asomante |
| Camino Tapia |
Carrefuenteperal |
| Las guindaleras |
Toja concejo |
| Las junqueras |
Camino Castrillo |
| Camino la granja |
Fuente Cubillas |
| La parte |
Arroyo habero |
| Arroyo mayor |
Arranca |
| La cabaña uncar |
Las callejuelas |
| Camacho |
Carrecanoria |
| (Las erias) |
Jajatillos |
| Las raposeras |
Al veto |
| Velastas |
Al olmo el grajo |
| Arenas |
La charcana |
| La viña blanca |
Las majadillas |
| El escorial |
Balde olmo Al burro |
| Carremajada |
Carreguillera |
| Vidruelo La roiza |
Cañuelo |
| El fresno Albañal |
Carretapia |
| Ontijares |
Los navales |
| Viña el hoyo |
Los prados de ontijares |
| Las quintanas |
Fuente cuartero |
| Laguna |
Fuente la hoya |
| Cuesta los difuntos |
Fuente torcipera |
| Fuente cardillo |
La hunquera |
| Los barriales |
La calva |
| La zapatera |
Las coderas |
| Sendero Guadilla |
Los lagunajos |
| La capona |
Los zarzales |
| La cardosa |
Carrelengua |
| Los matorrales tresalcón |
Al arbañal |
| El berezal |
Vallejos |
| Al hito |
Al cocino |
| Camino Villadiego |
Las ontanillas |
| Las baverizas |
Sendero fuentiniestro |
| Al pinto |
Carrelavega |
| Las ánimas |
(Fuente Pepe) |
| La recomba |
Oncevina |
| (Pozo montero) |
Último plantío |
| Prado muriélez |
(La presa Sordillos) |
| Honterríos |
Ontanal |
| Puente Rando |
186 términos |
RECUERDOS
Quiero exponer en este escrito lo que mi memoria me ha permitido recordar,
como fue mi pueblo y el de muchos más entre los años 1945 y 1955.
Señalo estos años por considerar que fueron importantes, tanto
en el aspecto humano como en las efemérides, usos y costumbres de aquella
época.
Lo que en estas páginas quiero expresar es la diferencia de vida que dista de aquellos años y la que actualmente se vive en el año 2000, que es cuando redacto este escrito. Procuraré recordar datos, sin dar nombres, para que nadie se pueda ofender.
Este pueblo, en el aspecto humano, en el año 1948 tenía 556 habitantes, con más de 44 familias numerosas (que se consideraban aquellas de más de 4 hijos). Teniendo en cuenta que hasta los 6 años no se iba a la escuela, niños había 66 (estos datos están atestiguados) y otras tantas serían niñas. Había un cura, maestro, maestra, médico, veterinario, Ayuntamiento con 5 concejales, alguacil, enterrador, campanero, sacristán, monaguillos, lucero (que reparaba las averías de la luz), guarda de campo, 2 barberos, 2 matarifes, 3 cantinas, 2 tiendas de ultramarinos, 1 herrero (mecánico), 3 zapateros, 1 salón de baile con piano y gramola, 2 modistas, 1 sastre, 1 casa de los pobres, 3 mujeres que atendían los partos, 1 carretero (carrocero que hacía o reparaba los carros), 1 carpintero, 2 empresas de albañiles o canteros, 1 secretario de Ayuntamiento y de Hermandad de labradores y ganaderos, 3 Cofradías (de San Isidro, de San Sebastián y San Fabián). Las fiestas patronales eran el 16 de agosto (San Roque) y el 11 de Noviembre (San Martín).
Todo este gentío se mantenía de lo que se producía en el campo y de los animales que se criaban, excepto el cura, el maestro y la maestra que eran funcionarios.
En el casco del pueblo, que tendrá una superficie de 40.000 metros cuadrados aproximadamente (incluidos corrales, plazas, calles y algún cercado), están situadas unas 115 casas habitables, 2 iglesias, 1 escuela de niños y niñas, cementerio, Ayuntamiento, fragua y matadero en el mismo edificio, por separado, con pozo de agua cada uno, corral de las burras, solar de la tejera, fuentes públicas (ontijares, la tejera, pozogozalo), que utilizaban para el uso de beber y otros servicios, las 3 casetas que había en el campo (miraflores, cuesta la rosca y camacho), las 14 cruces repartidas por el campo, la fuente de la plaza (que se inauguró el año 1945 con agua que se trajo del pozogozalo. Posteriormente se instaló otra en la plazoleta o reguero de San Martín) y la Ermita de San Roque. Todos estos edificios o solares se consideraban de servicio público.
La mayoría de las casas tenía pozo con agua en el corral o próximo a la vivienda (habría unos 60). A 500 metros se halla el molino eléctrico e hidráulico, con un cauce de unos 900 metros.
Se podrían calcular unas 12 hectáreas de eras bien tapizadas de hierba, pacidas y pisadas por las ovejas, dispuestas para trillar la mies en verano.
Había unas 35 bodegas con lomo de tierra y unos 10 escalones de profundidad, en las que se podía conservar el vino que se cosechaba de la uva que se cogía en los majuelos o se compraba en distintas partes del país como Toro, La Ribera del Duero, Cebreros, etc., al precio aproximado de 20 pesetas la arroba (11 Kg. y medio). También había algún bodegón en algunas casas.
Las eras (alguna con caseta) eran unas 12. Había también 15 palomares, más el de la iglesia de San Martín (que tenía muchas palomas). En algunas casas tenían alguna paloma en la parte superior de la misma.
En los años que cito había en el pueblo abundante ganadería de labranza y de huelgo o de pasto.
De ovejas había 10 rebaños de unas 170 cabezas; caballerías; mulas la dula de estos animales unas 80 cabezas; 2 manadas de vacuno (jatos) de 60 cada una. En el mes de septiembre otra de mulas de labranza.
Para labrar la tierra se disponía de unas 50 yuntas de vacas, 1 de burros, 10 de bueyes y 30 de mulas. A estos animales se les ponía un nombre, y cuando se les nombraba atendían por tal. Unas 1500 gallinas campaban a sus anchas por las calles y los basurales alrededor del pueblo. Los 50 perros también sueltos (menos los de los pastores), unos 100 gatos, 2 ocas y 6 asnos.
En el campo del pueblo, que tiene unas 2.200 Hectáreas había en aquellos años una gran cantidad de árboles, como por ejemplo: Olmos más de 6.000, chopos (incluidos los de las dos carreteras) pasaban de 2.000, sauces y plantíos de latas. También había frutales en las muchas huertas que había por el campo (más de 40 tapiadas).
Viñedo (que estaba vigilado por el guarda del campo, con sus cabañas de ramas de chopo entre las viñas) pasaría las 40 hectáreas, que son muchos obreros de viña (que es como antiguamente se entendía). Las viñas o majuelos tenían algún árbol frutal y mimbreras para hacer los cestos y los zarzos.
Para pasar al otro lado del cauce y de los ríos Odra y Cordero había 2 puentes: Puente Rando y Puente San Martín, siendo éste último solamente peatonal. El cauce también se atravesaba por puente nal y puente de piedra, y otros pasos o pasaderos con piedras, por los callejos, por el camino San Felices (río Cordero) y por malanda (los pozos) (o lo tojos).
Las efemérides de hechos acaecidos en distintos años son varios, pero solamente recordaré alguno que en los años que señalo (de 1945 a 1955) más o menos tuvieron trascendencia.
En el año 1945 se realizaron los trabajos del rebaje de la cuesta torciopera, dirigidos por un contratista y con la colaboración de obreros del pueblo y de otros pueblos. Cobraban 12 ó 14 pesetas diarias, se llevaban la comida y estaban de sol a sol, calentando la comida (como anécdota curiosa se quemó la chabola que varios recordarán y el tiberio que se armó: con las coplas, etc.)
En estos años 1945 existían las famosas cartillas de racionamiento, el estraperlo, el salvoconducto, el subsidio, la vacuna en el brazo que todos llevamos la marca, la luz eléctrica ,que no se autorizaba a tener más de 2 bombillas que llamaban seguritas. Las bombillas serían seguritas, pero la línea todo lo contrario: había muchos días sin luz por averías en los postes, en las esquinas o por otras causas, teniendo que recurrir a candiles, velas, carburos, etc. En muchas familias en tanto venía o no la luz se aprovechaba para rezar el rosario. Lo peor era cuando se iba la luz y te pillaba comiendo lentejas ya que no podías perder el tiempo buscando las piedras en la boca, porque como se comía todos del mismo plato, cuando volvías tu me dirás.
El año 1947 se puso en funcionamiento la línea de autobuses de Herrera a Burgos. Ya había otra que pasaba por el pueblo y venía de Grijalba.
El año 1950 un agricultor del pueblo mandó traer un tractor oruga para trillar. Enganchó 7 trillos con piedras encima en una era del barrio de San Martín.
Los años 1948 y 1950 hubo dos cantes de misa de dos hijos del pueblo (posteriormente hubo más). También otros se fueron a conventos religiosos a magisterio, hombres y mujeres, y otros de criados para trabajar en el campo (por una soldada de 3.500 a 4.000 pesetas todo el año y mantenidos), de agostero o agostera (unas 1.200 a 1.500 pesetas y mantenidos, igual que una sementera).
Por aquellos años venían unos tejeros de las provincias del norte y se instalaban en las chabolas que había en la tejera. En los meses de julio y agosto hacían tejas y ladrillos con tierra que mandaban traer de la cuesta y con paja que adquirían a cambio de material. En dinero, vendían la teja a 40 céntimos y el ladrillo a 30.
Existía la Bula, que consistía en que te diera un papel el cura para que pudieras comer carne los viernes del año menos los de cuaresma, o algo así. Eso no era problema (el poder comer o no carne) en aquellos años.
El año 1950 la Palentina (empresa distribuidora de energía eléctrica) instaló una red por las eras para quien quisiera instalar motores eléctricos a las máquinas aventadoras, pagando una cuota de 300 pesetas por pareja o yunta por el verano (algunos tenían motores de gasolina para este servicio).
Para conocimiento de muchos diré que la luz eléctrica empezó a dar servicio el año 1917, que se llamó el año de la gripe en toda España.
Había en el pueblo un coche turismo (Ford), una furgoneta o camioneta de arranque a manivela, 3 motocicletas, 3 carros de toldo y 2 huertas en la vega con pozo noria.
En el año 1952, a la granja de arriba llegó la primera cosechadora de cereal. Era de color rojo, se ataban los sacos arriba y por una rampa caían al suelo.
Este mismo año, dos agricultores del pueblo, a través de la Hermandad de agricultores y ganaderos, consiguieron traer de importación dos pares de mulas de América. Se reparó el pontón del camino de Sordillos (valde hierro). Se reforzó la presa del río Odra con cemento y piedras. Se reparó la ermita de san Roque y años atrás se pintó la iglesia de Santa María por dentro. Se hicieron algunos pozos en alguna finca de la vega con el fin de explotarlas para la remolacha azucarera, aunque parece ser que no tuvieron éxito.
El capítulo de usos y costumbres es muy extenso y solamente daré unas frases para recordar. Por ejemplo, cuando moría un rico daban de comer a los pobres en una caldera de cocer las morcillas. Cocían una fanega de titos y media oveja y ‘todos al ataque! (había reenganche). También se hacía una merienda cena para los familiares que venían de fuera. Se hacían almonedas, alguien que vendía los enseres que tenía en casa, porque se iba del pueblo o por otra causa. También se vendían fincas a pública subasta, se iba hacendera para arreglar los caminos o para hacer senda con la nieve. Se iba a las procesiones de Viernes Santo, letanías de San Marcos, de la Ascensión, y a hacer rogativas para que lloviera.
Las mujeres tenían un capítulo aparte, muy importante, porque además de criar tantos hijos, tenían que ayudar a las labores de la casa, del ganado, del campo, lavar la ropa a mano en el río sin guantes y muchas veces con hielo. Después de preparar la lana que lavaban de las ovejas hacían jerséis, calcetines, refajos. Cosían sacos costales. Remendaban sábanas y pantalones. Ordeñaban y hacían queso. Una vez terminado el verano lavaban toda la ropa en el río. Hacían ricas matanzas y cocían el pan con la harina cernida con los cedazos y calentaban o atizaban el horno. De la valía de la mujer en aquellos tiempos no se puede comprender si no se ha vivido.
Se hacían adobes de paja y barro. Se hacía vino. También en esto participaban las mujeres: en la vendimia, en el arredrar en el pajar, en criar gallinas y conejos, ...
El trigo no estaba libre. Fijaba los precios el Servicio Nacional, que solía pagar entre 3.5 y 4 pesetas el Kg. Había que declarar la cosecha y te ponían un cupo para venta, harina, etc.
La superficie del campo se sembraba toda menos la cuarta parte, que se dejaba en barbecho. La mayor parte era trigo, yeros (comuña), cebada, avena, lentejas, titos, esparceta, alobas, garbanzos, alguna patata, habas, alubias, fréjoles y alguna otra semilla.
Se tenía por norma cobrar los derechos al mozo de fuera que se casaba con una moza del pueblo. Esto lo hacían los mozos de música o de gaita, que eran unos 8 ó 10.
En los meses de septiembre u octubre se solía pagar al herrero, médico, veterinario, zapatero, tiendas de ultramarinos,... a casi todos. También el Ayuntamiento pagaba al guarda, enterrador, campanero, alguacil,...
Había alguna casa particular que daba posada a los pobres (mendigos) con cuyos gastos corría el Ayuntamiento. También había una posada en la que se hospedaban los arrieros, el trilero, el pellejero, tilero con aliños para la matanza, afilador, etc.
En la plaza del pueblo paraban los que vendían cerdos negros, cabras, cacharros, pescados, paniegos serranos con maderas y varios más. Para algunos de estos vendedores ambulantes, los chavales pregonaban por las esquinas, solamente de voz, haciéndolo el alguacil tocando el tambor igual que cuando anunciaba un edicto.
Venía el cobrador de la contribución y las utilidades a la casa Ayuntamiento. El pago era obligatorio, pero algunos vecinos se libraban de estos pagos, como también se libraban de los que venían comprando yeros, lentejas y otros granos por las puertas.
Había contrata de ganado. Cuando se desgraciaba alguna res la junta se la pagaba al dueño afectado.
Venían comediantes a hacer comedias. Los chicos, chicas, niños y niñas también hacían obras de teatro. Se declamaban poesías y se ofrecían versos a la Virgen en la Iglesia en el mes de mayo (las niñas).
Villadiego (que dista 9 Km. del pueblo) vale la pena ser recordada por la cantidad de detalles que en estos años acaecían con sus famosas ferias todos los meses y mercados todos los lunes; con las confortables fondas para comer asadurilla, asado, callos, etc.; los bares abundantes; las ferias de vacuno (la mayoría) de ovejas y cerdos, que los gordos se paseaban por el medio de la plaza por donde se solía poner la maña a regalar cosas: lapiceros, plumas estilográficas y otras cosas. La famosa fonda el dedo, en la que se comía escabeche ( de ahí el apodo) en papel de estraza servido desde el mostrador con vino tinto dulce, que con 2 ó 3 pesetas se quitaba el deseo o el apetito de 2 ó 3 comensales.
Otras familias que estaban en la feria con ganado a ver si vendían, eran visitadas con frecuencia, más que por compradores, por su mujer, que tenía que hacer alguna compra y que contaba para ello con la res o las reses que vendían.
Los que venían de los pueblos arriba de Villadiego se les tenían por montañeses, o de la montaña. Solían traer ganado vacuno para vender y cuando lo vendían se iban a la fonda antes mencionada (el dedo) y se acomodaban en unas mesas largas y bancos igual, y se apretujaban unos contra otros, llevando consigo la famosa alforja, el fardel, la manta, la perra, la cachava, la vara, las cebollas, etc.
De Villadiego se traía el mineral (poco), se llevaba el trigo a los almacenes, se traía la harina y el salvado, prendas de vestir, ropa, calzado, etc. En las ferreterías se compraban aparatos útiles para la casa y para la agricultura. También se llevaba el trigo para limpiar para sembrar. También había máquinas de abañar, una peluquería de señoras y dos o tres de caballeros, dos farmacias, un Juzgado de Primera Instancia, dos sucursales de ahorro y un banco.
En algunas ferias o días señalados se ponía baile en los soportales de la Plaza del Padre Flórez y también en el salón. Había un cine, un impresionante garaje y un guarda bicicletas, porque este era el trasporte individual más común (individual y también con compañía en la barra) con la correspondiente multa si te cogían los guardias sin luz (de unas 50 pesetas no te librabas). De las inolvidables bicicletas habría que recordar muchas anécdotas, particularmente los pinchazos, la salida de la cadena, las alarmantes caídas a causa del irregular firme, los frenos y muchas más causas. Pero a pesar de todos estos inconvenientes, era una máquina muy útil y casi necesaria.
En el pueblo, quiero hacer mención a algo tan importante como los toques de las campanas, tan solemnes y variados, y tan tristes alguna vez. Había distintos toques: a maitines, las oraciones, a mediodía, a muerto, a misa, al rosario, a quema, a fiesta, en la procesión,...Toques de clamores si era hombre o mujer; niño o niña de gloria. Casi todos los realizaba el campanero con una habilidad especial que, quizá por lo cotidiano que era, no se tuviera en cuenta. Eran toques que servían para avisar a los vecinos de alguna actividad que surgía o tarea que había que realizar.
En la Iglesia de Santa María había dos campanas y dos esquilones más un campanillo para el reloj y una hermosa cigüeña con su nido, que todos los años presidía desde la torre todos los actos que se realizaban. En la Iglesia de San Martín pendían solamente dos campanas (ahora ninguna, ni la puerta, por desgracia).
Por San Isidro se habría la vega para el ganado de labranza. Cada vecino llevaba sus ganados a pastar por un chaval o chavala de casa o de criadillo (a). Para el resto del ganado estaba coto hasta septiembre. Cuidando el ganado por la vega, que tenía una extensión, desde la lámpara hasta la mimbrajera, de unos 3 Km de largo por casi 500 m. de ancho, se tenían en cuenta los sembrados, que no fuera el ganado por ellos. Estando en las huelgas había la posibilidad de poder bañarte en el río sin traje de baña, atentos siempre al ganado y al guarda, que más que ponerte una multa te arreaba un par de palos y a callar, a la orilla el trigo como los perros de los pastores. Otro problema solía surgir si les picaba la mosca a las vacas, que se largaban por la vía rápida a casa. Se entretenían los cuidadores con juegos tan olvidados como la monterilla y algún otro como buscar nidos en las matas, que había muchísimas por las huelgas y por todos los arroyos de la vega y del campo.
En las ropas de vestir en aquellos años, lo que más se usaba era la lana y las prendas que se hacían con ese género eran sobre toda para invierno. También se usaba el algodón y la pana. Todo esto en cuanto a prendas de abrigo. En verano, como es natural eran más frescas: de tela y de paño ( que también se usaban en invierno). Las sayas, que algunas señoras se ponían hasta el suelo, también eran de lana, como las boinas con que cubrían su cabeza los varones. Las más jóvenes solían usar faldas o vestidos y abrigos más finos.
La boina se usaba a diario, se puede decir que no se quitaba más que en la iglesia, al contrario que las mujeres, que se cubrían la cabeza con el velo en la iglesia y en las procesiones, funerales, etc.
De calzado también había varios modelos: Los varones, en invierno, zapatos de cuero con lazos y tachuelas (clavos). Para los domingos, zapatos de los domingos (se decía). Para hombres y mujeres almadreñas de madera y botas de goma para el agua y para hacer arroyo. En verano zapatillas de goma roja o de cáñamo. Las primeras duraban poco. Los calcetines y las medias se usaban en invierno, en verano era en pernetas ( se decía). No olvidemos los zapatos de cuero, las terribles rozaduras que hacían, y para curarlos nada.
La manta, los mayores y los menos mayores. Bien embozados. También los tabardos de pana. Las mujeres abrigo o chaquetón. Los mozos las gabardinas, que mucho no abrigaban, pero tapaban el jersey de lana y el pantalón de pana los domingos de invierno. En resumen, se vestía y se calzaba con lo que había y se podía, según las circunstancias de la época.
Aparte de la procreación humana, que era abundante, también la de los animales era fértil aquellos años. Solamente me refiero a los animales mayores, como el vacuno. Las vacas, con algún toro que había, se cubrían y parían unos hermosos terneros. Esto se hacía con las de labranza o con novillas jóvenes. Vacas pintas de leche solamente había cuatro y las tenían dos vecinos ( uno tenía tres y otro una). Posteriormente hubo muchísimas.
En la granja de abajo había una gran parada de ganado semental para las yeguas. Esta tenía unos hermosos sementales, burros y caballos, porque se tenían muchas yeguas para la reproducción de ganado mular, porque empezaban a costar bastante. Por ejemplo, si un par de vacas costaba 5.000 pesetas un par de mulas que fueran jóvenes y estuvieran bien costaban 15.000 ó más.
Se empezaba a sustituir el ganado vacuno por el mular, para las labores de la agricultura, por ser más ligeros y porque desarrollaban más labor. Ese era uno de los motivos por los que se iba revalorizando el mular y también porque toda actividad de la vida iba evolucionando en todo.
Otro animal reproductor era la gallina. Cuando esta se ponía clueca y sacaba sus polluelos, los sacaba majestuosamente por las calles. Alguna vez solía ir detrás un gato para ayudarla en algún menester.
En los rebaños de ovejas iba alguna cabra, que servía la leche para alguien que la necesitaba, que estaba enfermo, niños, etc.
Las mujeres, aparte de las prendas antes descritas, las mayores usaban el mantón, el chal y el pañuelo en tres picos (negro o de color), como los hombres la pelliza, el tapabocas o la manta, y por supuesto la boina, como ya he dicho. Esta última para todo, hasta para beber agua en las fuentes en el campo.
Cuando un animal se desgraciaba o se moría, se le llevaba al rodao o a galciarvarez. Rápidamente aparecían los buitres y los grajos. Las reses que estaban buenas, alguien las extraía las mejores piezas y se hacía su buena cecina. Esto en ganado mular o caballar, otros animales no (cerdos y gallinas se enterraban).
Los deportes o juegos que se practicaban al aire libre eran varios, como la pelota, la chana (los cuernos), la tuta; las mujeres los bolos y la brisca a la solana; los niños al marro por la escuela, la gallina ciega, la zapatilla por detrás, los cartones, las gomas, las tabas, las canicas, al corro ( que las niñas lo hacían muy bien porque a la vez entonaban preciosos cantos).
El cura, con los monaguillos, el Sábado de Gloria salía a bendecir las casas y recogía huevos que le daban. Los chiquillos, los días festivos de Navidad, solían ir a pedir aguinaldo a determinadas casas, que solían dar un real, una naranja o nada, que era lo más normal.
También en el deporte masculino, hay que destacar los importantes partidos de fútbol. Un pueblo contra otro en las hermosas y bien tapizadas eras.
Las casas eran de adobe y mampostería. Muy pocas tenían la fachada de piedra, como las Iglesias. Tanto los cimientos como las maderas que sostenían el tejado procedían de los materiales del campo, porque olmos, como he dicho, había muchos, y piedras más. De estas se aprovecharon para cimientos también de las tapias de las bodegas, canteras de eras de cercados (heredes que sujetaban la tierra) y para los muchos pozos de agua que hay en el pueblo.
A algunas casas se entraba por un corralillo y al resto por la calle. El portal de muchas era de tierra, otros de cemento, ladrillo o baldosa. Por éste se tenía acceso a la cuadra. Esta tenía un corro donde normalmente se habitaba la mayor parte del año. Por este portal entraban también las gallinas, perros, gatos y, en algunas, las ovejas. En años posteriores gracias a la maestra mano de la albañilería, se fueron trasformando en suelos de mosaico, paredes y techos de yeso, etc.
Sin olvidar el mucho frío que hacía en invierno en la calle, en la iglesia, en la escuela,... En esta última cuando se encendía la estufa con la leña verde había que abrir las ventanas, no sé si para que saliera el humo o para que hiciera más frío (‘cómo para curarse los sabañones, el catarro, el dolor de uñas, etc.!).
Con el calor del verano también habría mucho que recordar, en el campo y en la era. Segando había que ir en busca de agua a una fuente que te mandaban y te decían cuando eras chiquillo: mira, vete por aquí, por allí, más allá, en fin, que no encontrabas la fuente, y si la encontrabas, podía coincidir que una rana, rata o perro la hubiera enturbiado, y tenías que esperar que se aclarara. Después, tu verías que sermón te esperaba. Podías ir con las zapatillas rotas por el rastrojo, que los cardos te estaban esperando. En la era, con el polvo del trillo y los pinchos de los cardos tenías bastante que hacer, además de estar atento a la galbana.
Podría anotar cantidad de anécdotas de aquella época y de aquellos años, pero resultaría muy monótono y no tendría sentido, porque lo que le gusta a ala gente es vivir el presente y no recordar el pasado, particularmente los jóvenes. Éstos, que cuando visitan el pueblo les dices que fue lo que hubo en el pueblo y no ven nada de ello. Eso ha sido uno de los motivos que me han impulsado a poner mi memoria en movimiento.
Los que allí nacimos y nos criamos debemos agradecer a los que quedaron y aún continúan mejorando las estructuras físicas (no las humanas, que éstas no es posible por las circunstancias de la vida) para poder ir alguna vez y poder recordar aquellas vivencias.
Pido me disculpéis la falta de redacción y de ortografía que en este escrito podáis apreciar, porque éste no ha sido mi trabajo y fue muy poco el tiempo que en el pueblo viví (hasta los 12 años) ya que de joven estuve con los HH Maristas y luego de criado en otros pueblos. Por todo lo expuesto: gracias. Y desde aquí quiero animar a otro que quiera seguir dando datos y efemérides de todo lo que hay acontecido en el pueblo después de los años 1945-1955.
Esto lo escribo en Miranda de Ebro (lugar donde resido)
18 de mayo de 2000
Cristino Pérez Campesino