Textos extraidos del libro "Villahizán de Treviño" Apuntes para su historia, editado por Joaquín Cidad, Santos Cidad y Jose Mª Mínguez (1979)
los primitivos pobladores de este territorio donde se encuentran Villadiego, Sasamón, Villahizán de Treviño, etc., se les designa por los geógrafos antiguos con los nombres de Murbogos, Turmódigos o Turmogos. Sólo Ptolomeo los llama Murbogos, Plinio y Orosio los denominan Turmódigos y en algún códice se lee turmogos. Quizás esta última denominación no sea desacertada, queriéndonos manifestar el oficio principal de aquellas gentes: el pastoreo, porque el nombre de TURMOGI etimológicamente parece provenir de "turmas agere" que significa guiar o conducir el ganado o pastorear. Turma es propiamente un escuadrón o tropa de caballería, pero también puede indicar en sentido amplio dula, recua, piara, rebaño, etc
n Villahizán de Treviño, localidad a 8 kilómetros de Villadiego, en el lugar que se conocen como Las Hazas hay una importante villa del tardoimperio según se colige por los restos de pavimento musivo que se han encontrado. Parece ser que fue excavada una estancia a la que se accedía una vez traspuestos tres escalones (¿termas?). También en el término San Felices se descubrió un cementerio en el que se hallaron broches y hebillas de bronce, en superficie cerámica medieval
APÍTULO I
ANTES DE QUE VILLAHIZÁN DE TREVIÑO SE FUNDARA
1.-. DE LUGARES Y PERSONAS EMPARENTADOS NOMINALMENTE CON ÉL
Parece conveniente lo primero delimitar el punto que va a ser objeto de nuestra exposición y para ello resulta oportuno y hasta necesario indicar diversos homónimos de lugares y personas.
Villahizán se llama a un caserío agregado al municipio de Villaverde del Monte, partido de Lerma, en la provincia de Burgos y que popularmente se conoce con el nombre de "Granja del Cristo de Villahizán" o granja de "Villahizán de Montealegre"'. Su antigüedad es evidente ya que ambos "Villahizán" se citan en la carta de Arras del Cid con su apellido distintivo.
Gumiel de Hizán, localidad próxima a Aranda de Duero, por la carretera Burgos-Madrid, tiene una afinidad verbal en su apellido y son notorios igualmente sus remotos orígenes.
Tal vez no hubiera que olvidar "Aza", pueblo burgalés incrustado en la "Ribera".
Treviño es la capitalidad del Condado de su nombre, enclave de Burgos en la provincia de Alava que se presta a confusión entre personas que no tienen un conocimiento directo de ambas comarcas. Esta misma palabra es tomada como apellido de Villamayor, lindante con Villahizán.
Treviño designa además una aldea del ayuntamiento de Vimianzo (La Coruña), y hasta en México, dentro del Estado de Coahuila, municipio de Ramos Arizpe, hay una estación de tal nombre.
Treviños designa un rancho mejicano del Estado de Nuevo León, municipio de Santa Catarina. Lo Treviño es un caserío del ayuntamiento de Cartagena (Murcia). Hasta podían añadirse Treviana (Logroño) y Treviso, residencia episcopal de una diócesis italiana.
Nosotros nos referiremos en adelante al pueblo español VILLAHIZÁN DE TREVIÑO, partido judicial de Villadiego, provincia y diócesis de Burgos, salvo los paréntesis y digresiones que aconsejen las circunstancias.
Entre las personas famosas que han ostentado el apellido "Villahizán" habría que mencionar a Jerónimo Villahizán, autor dramático nacido en Madrid el 1604 y de no mucha categoría artístico-literaria, ya que fue artificialmente promocionado en la Corte de Felipe IV.
Villahizán es hoy apellido de algunos hijos del pueblo, cuyos ascendientes inmediatos, sin embargo proceden de Villegas, Villamorón.
Sobre un personaje medieval denominado "Izán" o "Izani" se hablará más adelante, en el capítulo 2 °
Hixen, I, II, III, fueron emires y califas de Córdoba. La filología ilustrará su conexión con "Hizán".
El apellido "Valdizán" le hemos encontrado a finales del siglo XVI, colgado a un vecino de Turzo, dentro de la "Honor de Sedano" y también en nuestra época poseído por un sacerdote, no hace mucho fallecido, que desempeñó cargos en la Curia Diocesana.
Treviño y Aranguren Juan Manuel fue un jurisconsulto, geólogo y publicista español, nacido en Ciudad Real el 1887. Treviño y Martínez-Figueroa Fernando-Antonio asimismo fue otro jurisconsulto español, nacido en Madrid el 1685 y muerto en el mismo lugar el 1771.
Sobre los títulos nobiliarios rehabilitados u ostentados actualmente por la casa de Treviño remitimos a los datos oficiales del Ministerio de Justicia
2. ALGO DE GEOLOGÍA
Sin duda que nuestro pueblo, su término y alrededores comarcales, estuvieron sumergidos bajo las aguas hace miles y aún millones de años, en la época llamada Arcaica y en períodos de la Era Primaria. Aún en la Era Secundaria lo estuvieron la parte norte como Amaya y la Lora.
Tras diversos fenómenos internos de la tierra, llamados movimientos orogénicos, volcanes, etc. sufridos hacia el final del Terciario hace más de dos millones de años, según dicen los geólogos, se puede considerar configurada en su forma actual el terreno y el panorama geográfico circundante.
Todavía la erosión y las glaciaciones del Cuaternario dejarían la marca de su paso pero las modificaciones habrían de ser menos importantes.
Los labradores de Villahizán saben muy bien que en el pago de "S. Vicente", en "Revilla", en "Camino de Sordillos", en "Carre-Sordillos", en "Los tejares"... las fincas se caracterizan por cantos rodados mezclados en la arena y arcilla; es el cascajo. No deja de ser intrigante el saber cómo ha podido llegar ese material a esos puntos, algunos elevados sobre el río, de donde parecen proceder o con quien suelen estar relacionados.
La respuesta cabe esperarla en la Geología que nos habla de las terrazas fluviales formadas durante las rachas de temperaturas bajísimas que sufrió la tierra conocidas por el nombre de glaciaciones, en que las nieves perpetuas comenzaban no como ahora a los 2.500 m. sino a los 1.000, 800 y aún 700 m. Por lo cual, las tierras de Villahizán debieron estar cubiertas de hielo y nieve o el valle del Odra se asemejaba a una especie de iceberg, de masa de agua solidificada por el frío que se movía lentamente, descendiendo de la Peña Amaya y Picos de Europa, hacia zonas más cálidas, dejando en las orillas los posos que arrancaba en su recorrido, el cascajo dicho.
Por lanzar una fecha orientativa aunque discutible, desde hace 100.000 años "La cuesta de Torcipera", "La Loma", "Onterrios", "Las Quintanas", "Los hoyos de belastas", "Vallejos", "El rodao", etc. tomaron el aspecto que ofrece hoy pero menos romas sus aristas por efecto del agua, el ,viento, las heladas, que todavía apenas les habían castigado con su poder erosionante.
El río Odra que cruza de norte a sur la demarcación le da un encanto peculiar aunque no es copioso su caudal, llegando a morir de sed en varios tramos cuando el estío aprieta. Vierte sus aguas al Duero.
Si miramos al norte, veremos cercana la Peña Amaya y de Ordejones o Humada; al este están los páramos de Pedrosa, Citores y Sasamón, Castrojeriz al sudeste; al oeste y sur, la llanura que, ya desde la vega del Odra y después a ambos lados del Pisuerga, recibirá el calificativo de "Tierra de Campos".
Estamos a 837 m. de altitud sobre el nivel del mar; los alrededores, a éstos: Villanueva de Odra, 839; Guadilla de Villamar, 856; Tapia, 867; Peña Amaya, 1.360; Villadiego, 840; Pedrosa del Páramo, 944; Citores del Páramo, 933; Sasamón, 827; Sordillos, 822; Villamayor, 823; Melgar, 806...
El clima es continental, seco más bien y extremoso en lo que se refiere a temperaturas. Es una parcela de la meseta castellana.
Cualquiera diría que es feo el panorama pero no falta un poeta que desmiente tal parecer:
"Llanura, Anchura. Tierra
de Villadiego. Tierra soleada.
Tierra de pan llevar, de rubios granos,
de verdes vides y de harina blanca.
No son tuyos el frío de la Lora
ni los vientos del páramo de Masa.
Tuyo es el sol. Tuya la luz y el aire"Y el mismo escribió en otro lugar:
"Pueblos y poblados, villas
grandes y pequeños burgos
bajo un cielo de tormenta
de nubes y claroscuros,
parecen en el relieve
como cuarteles ocultos
camuflados con la parda
color del pardo terruño.
Por los caminos, hileras
de chopos altos y enjutos
fingen en línea de frente .
centinelas taciturnos... "A ambas orillas del Odra se situaría la comarca medieval de Treviño o Campo de Treviño cuya pervivencia nominal se comprueba en el apellido común de Villamayor y Villahizán y en la división eclesiástica de la zona denominada "Arciprestazgo de Campo".
3. LAS PRIMERAS SEÑALES DE VIDA
Indicios de seres vegetales y animales, existentes sobre la tierra, se han descubierto en varios puntos, perteneciendo a ciclos biológicos, que tuvieron lugar hace muchísimos años. Hasta el presente no tenemos noticia de haberse encontrado ningún tipo de fósil o restos de estos grandes mamíferos del Terciario y principios del Cuaternario, ni en Villahizán ni en sus lugares inmediatos.
El primer hombre debió de estar en climas más cálidos ya que su aparición se data entre la 3ª y la 4ª glaciación. De las culturas más elementales no tenemos ningún testimonio si no es desplazándonos, aunque sea mentalmente, bastantes kilómetros.
Hace unos 30.000-25.000 años se pintaron esos gráficos de A1tamira (Santander) y de las cuevas de Puente-Viesgo en la misma provincia. Los descubrimientos de Atapuerca y Sotoscueva, ambos yacimientos en Burgos, no han sido suficientemente estudiados para poder atenerse a conclusiones definitivas. Un hacha de piedra encontrada en Basconcillos del Tozo, a 35 Km. de Villadiego, probablemente pertenezca a los últimos años del Paleolítico Superior y aún al Mesolítico (9000-4000 años a. d. C. aproximadamente) .
El hombre del Neolítico (4000-2000 años a. d. C.), el constructor de dólmenes y menhires, prefirió otras latitudes a juzgar por la localización de estos simples pero voluminosos monumentos, parecía alérgico a las llanuras seguramente por su régimen de vida cazadora y pastoril. Los más próximos de estos hallazgos están en Nocedo, Huidobro y Porquera de Butrón en las cercanías de Sedano.
La edad de Bronce (2000-1000 a. d. C.) parece conllevar un aumento del número de habitantes españoles y portugueses y una mayor difusión bien sea a raíz de un crecimiento vegetativo, bien a causa de invasiones, bien por modificaciones introducidas en la forma de vida o por la combinación de estos y otros factores.
Al final de este milenio estaría asentada la población-base que recibiría el impacto de colonizadores y conquistadores; unos llaman a ese núcleo "iberos" asentados en el sudeste de la península, otros "ligures" o "protoceltas" establecidos en el noroeste. Las oscuridades, que todavía no se han disipado, son muchas y la escasez de datos hacen comprensible la diversidad de opiniones entre los estudiosos.
Perteneciente a esta cultura se ha encontrado en Amaya una espada de bronce y un fragmento de hacha pero cronológicamente, sin duda, son mucho más recientes. Hachas de bronce fueron halladas en Padilla de Abajo.
Es un signo, al menos, de que el hombre antiguo empieza a explorar los partidos de Villadiego y Castrojeriz.
Durante la Edad de Hierro (años 1000 a. d. C. hasta la invasión romana el 218 a. d. C.) tienen lugar por el sudeste de España las colonizaciones de fenicios (1000-700 a. d. C.), griegos (700-535 a. d. C.) y la dominación con las armas conseguidas por cartagineses (535-218 a. d. C.). No se conoce ningún testimonio de su influencia en la comarca de Treviño y es difícil que algún día se descubra. Dentro de este período tiene lugar una o varias invasiones por el norte y que extienden su acción por el oeste; se trata de los celtas que se consideran llegados a nuestra patria alrededor del año 600 a. d. C.
Los más antiguos testimonios escritos sobre la Península, que sobrepasan la pura mención y pretenden un cierto informe, proceden de los griegos Avieno y Hecateo pero apenas dan algunas noticias de las costas. Son del año 530 y 500 aproximadamente a. d. C. Otros autores grecolatinos posteriores esclarecerán numerosos enigmas y ampliarán la descripción, cuyas obras fragmentariamente nos han sido conservadas por Estrabón, Pomponio Mela, Plinio el mayor y Ptolomeo, todos ellos geógrafos, así como a través de los historiadores Polibio, Julio César, Tito Livio, Salustio...
Estas fuentes y la arqueología vienen a considerar a nuestra comarca punto de división y de encuentro de tres pueblos prerromanos: los cántabros con Amaya como su ciudad más meridional, los turmódigos o turmogos a quien se atribuye Sasamón y otro lugar situado en los Ordejones y los vaceos al otro lado del Pisuerga como límite natural.
En esta tríplicidad de tribus o pueblos descansa el contenido del término "Treviño" que se hace derivar del latín "trifinium'", mojón de tres, fenómeno que se repite en el Condado de Treviño con otros.
Estamos fijándonos en el período 600-100 a. d. C., que corresponde a la 2ª época de la Edad de Hierro, metal introducido y propagado por los celtas en la mitad norte de España.
En este contexto hay que situar los numerosos hallazgos arqueológicos de la comarca, necrópolis en Villamorón, cerámica ibérica en Villasandino, celtibérica en Castrojeriz, castro celta en Amaya, restos varios en Sasamón, una fíbula de arco en Villadiego que lleva el n ° 373 en el Museo Provincial.
Hasta en Villahizán se han descubierto sepulturas, broches y hebillas. Dice así el informe textual del responsable de las excavaciones el P. Saturnino, O.S.B. "Villahizán de Treviño. En la ermita de S. Felices apareció un cementerio con sepulturas que dieron broches y hebillas de cinturón de bronce. En "Las Hayas" apareció cerámica ibérica tosca y sigilata".
A1 hacer los hoyos D. José Martínez en la tierra de su propiedad para enterrar las cepas de majuelo en el término de "S. Felices" se descubrió la necrópolis, estando en Silos una de las hebillas descubiertas. Lo que en la imprenta recibe el nombre de "Las hayas'' tras hablar con personas del pueblo, opinamos que debería ser "Las hazas", donde efectivamente se han descubierto restos antiguos pero sin que conste su exploración oficial.
La zona de Sasamón-Amaya es considerada rica en materiales de la Edad de Hierro. Los nuevos inquilinos han perdido el miedo a la llanura y descubierto su aptitud para la agricultura.
4. LA ROMANIZACIÓN Y EL CRISTIANISMO
Los primeros años de la estancia romana en España se caracterizaron por su tono belicoso, primero contra los cartagineses (218-206 a. d. C.), luego contra los nativos capitaneados en el sur por Indíbil y Mandonio, a partir de 147 por Viriato en Lusitania y en torno a Numancia del 142 al 133 a. d. C. El siglo siguiente mantiene parecidas modalidades si bien por otro capítulo: las luchas civiles de los políticos romanos Sertorio y Julio César. No es que todo fueran guerras y batallas ininterrumpidas pero en este clima de intercambio cultural es difícil y mucho más lento. Desde luego la influencia romana en la zona objeto de nuestra atención cabe sospechar que fuera mínima por estos años.
La sublevación de los cántabros el año 29 a. d. C. provoca la conquista definitiva y verdadera de la Península. Tras la victoria de los ejércitos romanos el año 19 a. d. C, la "paz augusta" riega a lo ancho y a lo largo las feraces tierras hispanas y portuguesas. De la conjunción del espíritu latino y la materia íbera, celta o celtíbera brotará esa serie de realizaciones políticas, culturales, arquitectónicas, religiosas cuyos efectos perduran en no pequeña parte hasta nuestros días.
Por lo que se refiere a nuestra comarca, estimamos que el acontecimiento político-militar aludido significa el principio de la romanización, teniendo su centro inicial en Sasamón.
La sublevación de vaceos. astures y cántabros picó el orgullo de Augusto, recién proclamado emperador y "él mismo vino en persona a Sasamón" donde estableció uno de sus tres campamentos militares, el de la legión IV. Los otros, parece, estuvieron en la actual Astorga y en Braga (Portugal) o en sus inmediaciones.
Las necesidades de la guerra y las exigencias de una dominación segura, sin sobresaltos, motivaron el desarrollo de las vías de comunicación como primer requisito; después vendrán la organización de la vida ciudadana con todas sus implicaciones.
Por lo que se refiere a las calzadas de primer orden, según nuestra terminología, la de Burdeos (Francia)-Astorga pasaba dentro de la provincia de Burgos por Briviesca, Monasterio de Rodilla, Lodoso (Deobrigula). Sasamón, Osorno (Dessobriga). De 2.° o 3er orden eran la de Clunia (Coruña del Conde)-Cantabria por Tordómar-Pampliega-Los Balbases-Castrojeriz-Itero de la Vega Melgar-Osorno-Herrera; la de Sasamón-Urbel del Castillo por Villegas, Castromoros, curso del Brullés ".
Otra, que queremos destacar especialmente, era la de Sasamón-Amaya. Debió de surgir muy pronto para los desplazamientos de los efectivos militares desde su campamento al frente cántabro que tenía en Amaya un primer y poderoso baluarte natural. Restos (de esta vía) creemos hallarles en el término "Carretapia" entre Sasamón y Tapia; atraviesa "Revillasidro", "Fuentesalada", deja al Este la "villa romana" de Villahizán, cruza el manantial de "La Pradera", faldea la "Cuesta tordipera", pasa junto a Tapía y desde allí se pierde su pista. Volvemos a hallar vestigios en el término de "La calzada" entre Sandoval-Guadilla y Sotresgudo" y en la creencia popular de un camino de "moros" que sin tocar pueblo alguno comunicaba Sasamón con Amaya".
La derrota de los Cántabros acabó con una pesadilla de la zona que tenía en sus incursiones de pillaje un mal no pequeño, una de las cuales llenó el vaso de paciencia romana y arranc6 la decisión de atarles muy en corto.
Con la pacificación de los ánimos por la fuerza y la presencia de funcionarios romanos se origina una interacción entre nativos y conquistadores habiéndose descubierto restos de destacamentos, de villas, de ajuares domésticos, etc. en Amaya, Ordejón, Sandoval, Castromorca, Padilla de Arriba, Villasidro, Villasandino, Villaloño, Castrojeriz y su demarcación", abundantísima en Sasamón.
En Villahizán, en término de "Las Hazas", no lejos de la vía romana, en finca cultivada por D. Saturnino Corral (ya difunto), apareció cerámica romana además de un mosaico.
El hecho de que se hable de "Febo turmógo, nacido en Sasamón" en el año 143 de nuestra Era, hace sospechar, insinúa que la romanización fue obra lenta y que por tanto los yacimientos conocidos con toda probabilidad no son anteriores en la mayoría de los casos a esa fecha. E1 bullicio creado en torno a Sasamón por la acampada de la legión IV fue algo pasajero ya que, cogida la última fortaleza cántabra, Aradillos, estos soldados se trasladaron a las proximidades de Aguilar y Reinosa".
Con Roma a través de la infraestructura imperial viene el evangelio a España. Los indicios más antiguos de su llegada a nuestra región son más bien indirectos y aproximados. Se sabe que durante la persecución de Decio (249-251) apostataron Marcial, obispo de Mérida, y Basilides, obispo de Astorga-León, escribiendo con este motivo una carta el obispo de Cartago S. Cipriano ". Si en Astorga-León había obispo, cabe pensar en la existencia de una comunidad cristiana de cierta consideración y vitalidad; si Astorga era el término de una calzada que pasaba por Sasamón, no es improbable que alguna semilla cayera por sus lares y prendiera. Esta hipótesis parece encontrar respaldo en cierto cipo sepulcral procedente de Sasamón cuya inscripción es pagana pero que tiene una cruz, adorno, símbolo eminentemente cristiano y que sin duda es de fines del siglo In o principios del IV. ¿Se trata de algún mártir?
La persecución de Diocleciano cobró sus víctimas en Calahorra, en la persona de S. Emeterio y S. Celedonio, de S. Vicente, Santa Sabina y Santa Cristeta de Avila, de Santa Elena y Santa Centola en Valdelateja. Decencio, a principios del siglo IV, asiste como obispo de León al Concilio de Elvira. Nosotros hemos identificado monedas encontradas en Hoyos del Tozo por la familia Aparicio-Redondo y varias de ellas pertenecen a los emperadores inmediatamente posteriores a Constantino dentro del siglo IV y algunas con el lábaro. En esta materia por ahora consideramos que no se puede ir más lejos cuando por ejemplo se tiene una ara dedicada al Dios Erundino que se encontró en Torrelavega y está datada en el año 399'" después que el Emperador Teodosio (379-395) había declarado el cristianismo religión oficial del Estado.
Aunque se desconoce la posible diócesis a que pudo pertenecer el Campo de Treviño en la época romana, en cambio sí sabemos que civilmente estaba integrado en la Provincia Tarraconense y dentro de ella en el "Conventus jurídico" de Clunia y a partir de Diocleciano (284-305) a la provincia de Gallicia..
5.- LAS INVASIONES DE LOS BARBAROS Y LA ÉPOCA VISIGODA
"Los bárbaros, que habían entrado en España, arrasan lo que encuentran, sembrando la muerte a su paso y la destrucción, afirma Idacio, cronista contemporáneo de los hechos. Esto ocurría el 409-410. Presionados por movimientos de pueblos más orientales, los suevos, vándalos y alanos penetran en la Península por el norte y se dirigen los suevos a Galicia, los vándalos al sur ((V)Andalucía) y después a Africa y los alanos se dispersan por el centro.
El supuesto razonable que utilizaron las vías romanas para sus desplazamientos induce a pensar que rozaron nuestra comarca ya que la calzada Burdeos-Astorga pasaba por Sasamón como queda dicho.
El 456, Teodorico II (453-465), rey de los visigodos, por encargo del emperador romano de Occidente, viene a España en operación de castigo contra los suevos y alanos; el 459, después de invernar en Mérida, se dirigió a Francia por Astorga y Palencia, que destruyó, llevando prisioneros a dos obispos. Es probable que el regreso fuera por la calzada mencionada.
La acción de Teodorico II prepara la llegada por Cataluña de los visigodos que con Eurico (464-485) y Alarico II (484-507) van ampliando sus dominios e influencia por el interior de España en todas las direcciones.
Leovigildo (572-586) quiso hacer valer su autoridad sobre Cantabria, la actual provincia de Santander poco más o menos, que había quedado al margen de las invasiones, y se sublevaron.
Otro cronista contemporáneo de los hechos, el Biclarense, escribe: "El rey Leovigildo entró en Cantabria y mató a los revoltosos, ocupa Amaya, se apoderó de sus recursos y somete la provincia a su obediencia"
Esta localización en Amaya del foco insurrecto señala una cierta importancia militar a la ciudad o población como puerta del norte y no es descabellado pensar que el acceso a la fortaleza fuera por la vía Sasamón-Amaya que cruzaba términos de Villahizán según hemos notado ya.
Amaya, además de punto estratégico desde el punto de vista bélico cera o fue más tarde sede episcopal como dicen algunos? 5'. Es cierto que con tal categoría aparece en los "Nomina Ovetense"; sin embargo Zacarías Villada y Demetrio Mansilla muestran grandes reservas para responder afirmativamente. Tal vez pudo serlo en el último período de la época visigótica o bien se trata de la residencia transitoria de algún obispo refugiado en los primeros siglos de la reconquista o hasta puede ser una falsificación para respaldar pretensiones de la Sede Ovetense. Es curioso notar que en Amaya hayan aparecido menos restos arqueológicos de estos años que en su vecina Herrera de Pisuerga, lo cual parece revelar la pérdida progresiva de importancias'.
En cambio consta que el obispo Asterio está en el Concilio II de Toledo (año 589) firmando como titular de Oca.
Fuera de lo dicho es aventurado hoy añadir más detalles de la vida política, cultural o religiosa de los alrededores de Villahizán de Treviño ya que monasterios como S. Toribio y Liébana, S. Millán de la Cogolla aún admitiendo que tengan orígenes visigóticos su . fama la adquirieron bastantes años más tarde y aún siglos. No estará de más recordar que en S. Juan de Baños (Palencia) hay un templo visigótico; en Burgos tendríamos
que acudir a la ermita de Quintanilla de las Viñas porque Siero, en Valdelateja, es más bien mozarábigo.
6.- . LOS PRIMEROS AÑOS DE LA RECONQUISTA HASTA EL SIGLO X
La llegada de los árabes a España provoca una lenta pero profunda revolución de todas las estructuras nacionales y para nuestra comarca, utilizando un símil vital, significa el comienzo del embarazo.
Las campañas de Muza y su lugarteniente Tarik. salvo la conocida con el nombre de batalla de Guadalete y alguna oposición en ciudades de la mitad sur, son, más bien, un paseo militar cuyo itinerario no es relatado a través de las crónicas árabes.
Tarik llegó a "Moya", identificado comúnmente con Amaya, lo cual ocurrió el 712 ó 714 ya que hay divergencias en la fecha exacta El conocimiento que tenemos de estas campañas revela que fundamentalmente se desarrollaron por las antiguas vías romanas. Aunque no consta por testimonio explícito, cabe suponer que dejaron algún destacamento en las posiciones-clave. Fr. Justo Pérez de Urbel señala en nuestras cercanías Mave, junto a Aguilar de Campóo, Amaya y en la céltica Segontia Paramica, próxima a la actual Medina de Pomar, si bien esta última guarnición sería más verosímil situarla en los montes Obarenes, aledaños de Pancorvo a juzgar por las campañas de Alfonso I (739-757).
Entre 718-721 tiene lugar una sublevación en Asturias que culmina con la victoria de Covadonga, hecho en sí no de gran entidad pero moral y simbólicamente de enorme trascendencia para los agrupados bajo el estandarte de D. Pelayo.
E1 Cronicón Pacense o Toledano, contemporáneo, que relata la invasión árabe, lleva su pluma por veredas alejadas de nuestros pagos. Otro cronista, el Albense, que desvela los misterios de las primeras batallas de la reconquista es algo más generoso para con nosotros. "Alfonso I (739-757), escribe, sorprendió León y Astorga, ciudades oprimidas por los enemigos, y dejó desiertos los campos que llaman góticos hasta el río Duero y extendió el reino de los cristianos".
La debilidad de los árabes, aquejados de luchas intestinas por el poder, permitió a este aguerrido monarca las campañas verdaderamente atrevidas que emprendió, en las que llega desde Asturias hasta Alesanco en la Rioja; pero consciente de su riesgo e insuficiencia de medios para permanecer se retiró al punto de partida.
Se lee en la Crónica de Alfonso III. "Alfonso (I, 939-759) con la ayuda de su hermano Fruela, libró muchas batallas contra los sarracenos y les tomó numerosas. ciudades, a saber: Lugo, Tuy,... Astorga, León, Saldaña, Mave, AMexa, Septimanca (Simancas), Oca,... Alesanco, Osma, Clunia...; matando los soldados y civiles árabes, se llevó consigo a la patria a los cristianos".
Durante 100 años invade nuestra demarcación el silencio, roto por las aceifas árabes, frecuentísimas pero no siempre victoriosas contra los cristianos del norte y por el sordo pero eficaz avance repoblador atestiguado por los castillos 62, por la presencia del abad Juan en Valpuesta el 802 °' o por el fuero de Brañosera".
Argaiz coloca en 834 una expedición en que los moros asesinaron a las religiosas de Palacios de Benaver y el Cronicón de Cerdeña sitúa en el 856 el martirio del abad Esteban y 200 compañeros, monjes del cenobio del mismo lugar, si bien es más verosímil situar estos hechos en el siglo X.
En adelante la situación, el panorama iba a resultar más difícil para los musulmanes. Hacia el año 860 Ordoño I (850-866) repuebla Amaya. E1 Albense y la Crónica de Alfonso III refieren el hecho con palabras muy similares: "Ordoño (I, 850-866), hijo de Ramiro (I, 842-850) pobló Astorga, Túy y Amaya y fortificó otros muchos castros" "' "Ordoño (I, 850-866)...amuralló León. Astorga, Tuy, Amaya Patricia, ciudades desiertas desde hacía mucho tiempo".
Los mismos mozárabes fugitivos de las persecuciones en Córdoba se convertirán en pobladores o repobladores.
A partir del año 860 en que, según el Cronicón Burgense el conde Rodrigo puebla Amaya por mandado del rey Ordoño se nota un movimiento expansionista verdaderamente poderoso, atestiguado por Crónicas y Anales.
El año 882 "Diego, fijo de Rodrigo, era conde en Castilla y Munio, hijo de Munio, abandonó la fortaleza de Castrojeriz ante la llegada de los árabes porque no estaba suficientemente guarnecida".
Al año siguiente fueron los mahometanos quienes pasaron de largo porque le encontraron abastecido y dispuesto para la guerra.
El 884 Diego (Porcelos), conde, puebla Burgos por mandado del rey Alfonso III (866-910) "; los Anales Complutenses añaden además Ubierna'" y una tradición le asigna la fundación de Villadiego (Villa-de- Diego). Aunque se ignora cómo, cuándo, por quién, por este tiempo o ligeramente más tarde es presumible la repoblación de Sasamón ya que sin esto carecerían de base afirmaciones ciertas, seguras que se harán en el capitulo 2 °. Del castillo de Ordejón y Urbel, fruto, exigencia de la misma política de recuperación, nada diremos para no apartarnos demasiado de nuestro propósito.
Melgar se fundaría hacia el 950'". Su patrono, descendiente de los condes de Amaya, Fernán Armentáriz fallecía el 971 según el Cronicón de Cardeña. Estamos en pleno siglo de los más famosos Condes de Castilla; pero la división del trabajo nos impone ceder aquí la voz para no invadir límites ajenos así que ponemos fin a la exposición de la etapa prehistórica de Villahizán de Treviño.
APÍTULO II
EDAD MEDIA Y VILLAHIZÁN DE TREVIÑO
SIGLOS X-XIV
1.- PRELIMINAR
I.-Visión de conjunto de la Edad
II.- Nacimiento de Castilla.
I.-Visión de conjunto de la Edad Media. El Medioevo más bien un concepto de tipo cultural que de tipo epocal. Se da siempre una cultura, si concurren los factores siguientes:
- Florecimiento y comienzo de decadencia de otra cultura.
- Invasión de otro pueblo de cultura inferior, pero de vigor humano.
- Crisis de culturas de decadencia cultural.
- Comienzo de síntesis cultural.
e) Florecimiento de una nueva cultura. ..
Este fenómeno es dialéctico-histórico.
Tesis = Pueblo culto.
Antítesis = Pueblo inculto.
Síntesis = Fusión de las dos
Así tenemos que en el año 1000 los arios invaden la India, estaba en la incultura; con la invasión se produce la cultura "védica", que subsiste aún en nuestros días.
En Europa, en los siglos IV y V, los bárbaros invaden el Imperio Romano.
Del choque entre ambas culturas -alta y baja- se produce el florecimiento, que llega al cenit de su expresión en los sig1os XII-XIII.
En España, en el siglo VII, llegamos a la fusión de godos y visigodos, alcanzando su apogeo con San Isidoro, San Leandro, etc.; pero tal esplendor fue cortado de tajo por el pueblo islámico. Nuestra Edad Media es, por tanto, muy distinta de la de Francia y otras naciones. Se produce en España una síntesis muy distinta.
Es una época cruel y bárbara, marcada por contrastes antitéticos:
Cruel - Religiosa Infantil - Bárbara Idealista - Materialista.
La razón principal de estos contrastes está en la falta de poder central. Entonces cada miembro tenía que buscar sus defensores en valederos particulares. De aquí los duelos, las guerras entre familias, etc.
La profesión más noble era la milicia. El ideal predilecto era la "caballería".
Para tener una idea de conjunto de la Edad Media, podríamos emplear el método del individuo en su génesis y desarrollo: Como en la vida del individuo, se dan aquí la gestación, el nacimiento, la infancia, la juventud, la madurez y la vejez:
a) Gestación: Siglos V-VIII (4 siglos de oscuridad).
b) Nacimiento de Europa: Año 800: Coronación de Carlomagno.
c) Infancia: Siglos IX-XI (1ª parte) = Coherencia y unitarismo europeo. Vive de la tradición. Se limita a repetir.
d) Adolescencia (2ª parte del siglo XI)Las Investiduras= Tipo de adolescencia, de crisis.
e) Madurez: Siglos XII y XIII.
f) Vejez: Siglo XIVEn los siglos XII-XIII surge el afianzamiento de las nacionalidades; nacen las lenguas nacionales, es un período florido, de gran esplendor para la Iglesia, el más grande de la Edad Media.
Asistimos en este siglo a una nueva forma de Europa, a un renacimiento distinto. En el siglo XII Europa es muchos reinos, entre los cuales destaca muy poco el Imperio. Después vienen la unidad religiosa y la unidad cultural. E1 alma de esta nueva realidad es la Santa Sede - El Papa. Podemos decir que al final del siglo XII el Papado recoge todo el prestigio ganado en la lucha de las Investiduras y lo usa.
¿Cómo se logra, podemos preguntarnos, esta unidad cultural de Europa?
Por varias razones:
a) Por los viajeros ilustres que se mueven por todo Europa como por su propia casa. Es evidente que los viajes, el turismo, los emigrantes, etc., suponen un cambio intercultural muy importante.
Podemos citar, entre otros, a San Anselmo de Aosta, San Bruno, fundador de la 1ª Cartuja en Grenoble (Francia), San Norberto de Magdeburgo, fundador de los Premonstratenses, San Bernardo de Claraval, fundador del Císter, etc.
b) Por las peregrinaciones, cuyos focos más importantes son: Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Canterbury.
c) Por las Cruzadas o Reconquista de los Santos Lugares.
d) Por las Universidades que surgen en este período: Bolonia, París, Oxford, Padua, Cambridge, Salamanca...
El Papa es el vértice de toda la Cristiandad, el "'Dux Christianitatis", que le da potestad para convocar Concilios Ecuménicos'.
La esencia de Europa, durante su gestación y desarrollo posterior, aparece como un diálogo de tres elementos, a saber: A) Germanismo. B) Romanismo. C) Cristianismo.
La Edad Media es una alternancia continua entre estos tres elementos 2.
Siglo XIII: En este siglo se rendirá más, pero ya no se buscan caminos nuevos. Es la madurez de la Edad Media.
Siglo XIV: Muerte del Medioevo: Año 1302-1303: E1 gran pontífice Bonifacio VIII muere de disgustos por el ataque de Felipe
pe IV el Hermoso, por el ataque del Imperio al Papado. Otros ponen como fin de la Edad Media el año 1492.
II. - Nacimiento de Castilla. Nos hallamos en la época denominada "Condal" en nuestro Burgos.
El primer vagido de Castilla tuvo lugar hacía más de 150 años. El nombre de Castilla en los reinos cristianos data del año 800. El popular dicho, aireado por muchos autores -"Harto era Castilla pequeño rincón - Cuando Amaya era cabeza e Itero el mojón"-, se había vuelto inadecuado para designar la frontera burgalesa con la del árabe. Los primeros condes castellanos, Nuño Núñez y Rodrigo Diego, apoyándose en Brañosera, Amaya, Castrojeriz y Burgos, se habían acercado al Duero, situando la vanguardia en la zona de Lara, Salas, San Esteban de Gormaz, etc., mientras en la retaguardia la repoblación en algunos casos, y en otros la fundación cobraría un empuje arrollador. Fueros como el de Castrojeriz, limítrofe con el Campo de Treviño, nos dan idea clara de ello. Estos Fueros se les otorgó el conde García Fernández en el año 974, en un gesto merecido y generoso, a los caballeros fidelísimos de Castrojeriz. La antigua población, antes llamada Castrum Cesaris o Castrum Sigerici (Campamento de César o de Sigerico), había sido destruída por los árabes con toda probabilidad o al menos puesta bajo su vigilancia o abandona.
2- AMBIENTACIÓN RELIGIOBO·POLÍTICA DEL SIGLO X
A finales del siglo x gobernaba la Iglesia el papa Benedicto VI1 (974-983), uno de los pontífices que puso fin al llamado "Siglo de Hierro'' de la Iglesia o mejor del Papado, ya que con él comenzó a tener apoyo oficial la reforma monástica, iniciada en Cluny a principios del siglo X
Unos años antes (962) había sido restaurado en la persona del monarca germano Otón (¿ 973) el Sacro Imperio Romano, tras la idea de conectar y renovar el Imperio de Occidente en la figura de Carlomagno el año 800.
La mayor parte de la Península Ibérica estaba bajo el califa de Córdoba, entonces Hixén II (976-1008), tercer sucesor de Abderramán III, que rompió toda vinculación política con Oriente, independizándose. Hixén II tuvo como general, terrible para los cristianos, al famoso Almanzor. Reinaba en Aragón y Navarra Sancho II (970-994), en Cataluña el conde Borrel II (954-992), en León el rey Ramiro III (966-982) y en Castilla e1 conde García Fernández (990-995), hijo del "Buen conde", Fernán González.
La Diócesis de Burgos, según parece, tenía dos Sedes, con dos Obispos, uno de Oca, Sede heredera de la tradición, y otra en Valpuesta, donde se había instalado un antiguo prelado fugitivo de los árabes.
En el orden cultural los especialistas asignan al año 998 el honor de haber escuchado o visto estampados en pergaminos los primeros balbuceos de la lengua castellana en las GLOSAS EMILIANENSES Y SILENSES.
Esta era la perspectiva, éste era el panorama cuando el nombre de "IZÁN" vino al mundo, apareciendo por vez primera en un documento: Es en el Becerro Gótico de Cardeña, día 23 de Diciembre de1 año 941: Habla de la conmutación o venta de SAN TORCUATO, lugar que posteriormente se llamó San Torcuato; estaba situado a corta distancia de Burgos, al N., entre Gamonal y Villayuda; fue una de las posesiones más ricas del monasterio de Cardeña. Comienza así: "En el nombre del Señor, Yo, Juan, con mi mujer Cixilo y nuestros hijos Gomar, Izany, Goto, Bermudo y Alvaro........."
Si bien no podemos asegurarlo, sí podemos conjeturar que este Izán fue el poblador de nuestra villa, tal vez recibida como recompensa por acciones militares o servicio a su señor. En el mismo Becerro Gótico de Cardeña a 9 de Abril del año 992 firma este documento el mismo Izán, como alférez del rey (si bien en realidad era alférez del Conde), reinando Don Bermudo en León, y el conde García Fernández en. Castilla. Se trata de una donación de San Torcuato (lugar indicado) al monasterio de Cardeña por una tal Juliana, de sus posesiones sitas en el pueblo de Tamarón, del partido de Castrojeriz.
3. SIGLO XI
a) Ambiente político:
En este siglo aparece por vez priméra en los documentos el nombre de Villahizán de Treviño. Es, precisamente, en la célebre "CARTA DE ARRAS DEL CID", bajo el nombre de "Villa Iszane de Trivinno, que comentaremos más adelante.
Nos hallamos en el 2 ° período de la Reconquista (1035-1230).
Alfonso VI (1065-1109) logró juntar todos los Estados de su padre, Fernando I el Grande, y llevó a cabo la conquista de Toledo en 1085. La rendición de esta plaza fue de importancia suma en la Reconquista.
Los cruzados españoles tuvieron entonces al héroe sin igual, al invencible Rodrigo Díaz de Vivar, por sobrenombre "EL CID CAMPEADOR". Libró reñidos combates contra los moros durante los reinados de Fernando I, Sancho II y Alfonso VI. La leyenda celebra sus peleas, dándole el carácter de un héroe mundial. Los musulmanes le llamaron "CID", es decir, señor; y los cristianos le apellidaron "CAMPEADOR", que significa retador y batallador. Nació en Vivar del Cid (Burgos) hacia el año 1040, y quiso que, después de su muerte, lo trasladasen a su tierra natal; y éfectivamente, de Valencia, donde murió en 1099, fue trasladado al Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos). En el año 1921, sus restos fueron depositados bajo el crucero de la Catedral burgalesa ".
b) Ambiente religioso:
Es digno de mencionar en el aspecto religioso, que, en esta época, la vecina localidad de SeseMórr fue Sede episcopal, según consta por un documento del P. Flórez, en su obra "España Sagrada", donde dice lo siguiente: "Si, prescindiendo de las modernas ficciones, tratamos de ver si hay algún apoyo fidedigno del obispo de Sasamón, sí lo hay, como sucede, por ejemplo, con una escritura del Cid, impresa en Berganza, tomo 2 °, número 119, página 443, donde se ven las firmas de Simón, obispo de Burgos, y Munio, obispo de Sasamón".
Otro documento nos habla también del obispo Munio en Sasamón: Es el escrito hallado en el tomo 2 ° de "Privilegios de la Catedral de Burgos", por el P. Flórez, folio 123, en que consta cómo la condesa Dña. Munia o Mamadona, su hermana, hizo donación de grandes divisas, heredadas de su padre Gustio Díaz, con estas palabras: "In episcopali Ecclesia, quae dicitur Sancta Maria in Sesamonensi fundata ..., tibi Munioni Episcopo perpetuo jure concedo... Año 1091". De esto nos queda evocación local por un cuadro de Dn. Munio, colocado en la amplia sacristía de la parroquia, donde se lee la referida inscripción.
Por esta época hubo un monasterio de Benedictinos en la pró xima localidad de Rezmondo, que fue fundado por el Conde Fernán González; lo ediflcó junto al Pisuerga y se le donó a1 abad Recimundo de San Pedro de Cardeña; del nombre de este abad tomó el nombre actual Rezmondo.
Sobre las tierras castellano-leonesas, al compás del avance repoblador y colonizador, se iban construyendo numerosos cenobios e iglesias. La creación de un lugar o villa cualquiera iba seguida, cuando no precedida, de la ediflcación de un monasterio o de una iglesia. Fueron frecuentes los pequeños núcleos rurales que contaban con dos o más iglesias o monasterios, por ejemplo nuestra villa que historiamos. De este modo, la comunidad monástica se nos presenta como el medio más propicio para la repoblación y colonización'5. Otro monasterio de esta época lo tenemos en Padilla de Abajo, localidad próxima a Villahizán: Hacia el año 1054 había en dicho lugar una iglesia-monasterial, llamada de San Cebrián, que fue dotada con gran largueza por el caballero Diego, su mujer Godina e hijo Salvador Díaz, con bienes en San Juan, San Quirce, Llantada, Requejo y otros limftrofes, estableciendo en ella como religiosa a su hija Fronilde con cargo de superiora, y con la cláusula de que tuviesen igual cargo las hermanas de Fronilde que abrazasen la vida religiosa. Esta fundación lleva la fecha de 1063 a 6 días del mes de Junio; debió subsistir poco tiempo, pues en 1139 carecía ya de religiosas, siendo propiedad, en su mayor parte, de los magnates Diego Ruiz y Lope Ruiz, hijos de Rui González, los cuales lo vendieron a Pedro Gutiérrez y su mujer Urraca Ordóñez, en presencia del conde Rodrigo Gómez, conde Osorio Martínez, Gutierre Fernández y Diego Muñoz, mayordomo de Alfonso VII. Después, dicho matrimonio lo anejó al monasterio o abadía premonstratense de Villamayor de Treviño.
c) Ambiente agrario:
E1 terrazgo cerealista y el proceso repoblador. Las noticias y datos contenidos en la documentación, aunque excesivamente genéricos, hacen pensar que en el conjunto del paisaje agrario cultivado siguen predominando las tierras de pan llevar, aunque sin poder determinar en qué porcentaje. Esto es algo perfectamente normal, si se considera que la economfa rural está notablemente condicionada por el régimen alimenticio de los hombres, y en el siglo xi, como en los dos siguientes, el pan continúa siendo el principal integrante de la dieta humana básíca. Por ello, la expansión de la economía rural en los siglos XI, XII y XIII, fue, en primer lugar, una expansión agricola.
A todo lo largo del siglo XI se produjo en Castilla una ampliación del área cultivada y una progresión de los cultivos cerealísticos a consecuencia de una intensa repoblación interior, realizada colectivamente por todos los hombres libres, los cuales continuaban siendo mayoría. Esta repoblación estaba garantizada militarmente, puesto que, desde comienzo de la centuria, la frontera con el musulmán estaba cada vez más alejada hacia el Sur.
E1 vasto movimiento de colonización, creación de nuevos pueblos, roturación y explotación de nuevas tierras, a lo que se ha dado el nombre de "repoblación", debió ser general durante todo el siglo x en la totalidad del solar castellano, prolongándose a lo largo de la centuria siguiente. En el siglo XI debían ser numerosas y extensas las tierras castellanas sin poblarse.
A lo largo de toda la centuria se constatan autorizaciones a los monjes de Cardeña para que puedan poblar y se les conceden varios solares que estaban sin colonizar aún. En el año 1047 el conde de Bureba, Salvador González, entregó a la abadía dos divisas en Espinosa de Juarros, y le concedió "potestatem aedificare et plantare atque populare"'
d) Treviño:
En este siglo XI que estamos historiando hallamos un documento del año 1068, en donde se nombra a la comarca de Treviño, y es el siguiente: "Simili jure dono monasterium Sancti Fausti de Trevenneo cum omnibus quae illi pertinere videntur" = "Con igual derecho dono el monasterio de San Fausto de Treviño, con todas las posesiones que le pertenecen".
San Fausto de Treviño es mencionado como posesión importante de la mitra de Burgos en el siglo xIII. En el Archivo de la Catedral se ha visto que en el siglo xIII una ermita perpetuaba e1 recuerdo de este monasterio; pero no se decía en la escritura el paraje del valle de Treviñ0 (partido judicial de Castrojeriz-Villadiego) donde estaba ubicado.
e) Carta de Arras del Cid. Año 1074:
En esta célebre Carta se menciona por vez primera en los documentos, según indicábamos al comenzar el siglo XI, a Izán de Treviño.
El texto íntegro va insertado en el Apéndice documental. Por tanto, aquí solamente hacemos un pequeño comentario-ambientación.
El matrimonio de Rodrigo con Jimena era de gran transcendencia. El rey cumplía de buen grado su deber de señor hacia el vasallo, dando al Cid por esposa a una sobrina suya, hija. de Diego Rodríguez, Conde de Oviedo, y de Cristina, nieta de Alfonso V de León.
El hermano mayor de Jimena, luego Conde de Oviedo, llamado Rodrigo Díaz, fue quizá causa del error con que cita la muerte del Cid -su cuñado homónimo- un cronicón del Menasterio de Maillenais, con frase esculpida en la estatua burgalesa: "Año 1099. En Valencia murió el Conde Rodrigo y su muerte causó el más grande duelo a la Cristiandad y gozo entre sus enemigos.
La boda se celebraría el 19 de Julio de 1074, fecha de la Carta de Arras., según era costumbre en aquel tiempo, cuando el Cid contaba la edad de 36 años. Existe una tradición de que tal Carta se firmaría en el antiguo castillo de Sotopalacios, mansión del Cid, cuyas ruinas quedarían bajo la nueva fortaleza, ya que Sotopalacios fue repoblado por Rodrigo; se encuentra a 2 Km. de Vivar del Cid y es cabecera de la merindad de Río Ubierna.
La Carta de Arras es un documento fundamental, que amplía la personalidad histórica y política del Campeador, sacándola de los estrechos límites de la "Gesta Roderici". Fue piedra de toque para probar el fondo realista del "Cantar de Mío Cid", ya que ninguno de los ilustres investigadores medievalistas y paleógrafos que la examinaron puso reparo alguno a su autenticidad. La descubrió Juan Ruiz de Ulivarri en una afortunada búsqueda de documentos cidianos que emprendió en 1596 por encargo de Gil Ramírez de Arellano, coincidiendo casi con su hallazgo del "Cantar".
Según sus palabras, estaba hasta entonces `encubierta y de nadie sabida" en el Archivo de la Catedral de Burgos, de donde la sacó muchas veces Arellano para hacer copias, dejándola de nuevo en el Archivo General. De allí pasó al Tesoro Metropolitano, que la considera hoy como una joya muy preciada.
Las arras detalladas por el Cid comprenden la mitad de sus bienes y de los gananciales en una larga enumeración de villas y heredades, que han ayudado a reconstruir lo que fue el señorío de Vivar. Entre estas villas y heredades se menciona a nuestra villa natal, Villahizán de Treviño.
La fórmula usada en la donación es un compendio de las dos que entonces se usaban, ofreciéndola a la esposa: "por decoro de su hermosura y pacto del virginal enlace".
E1 documento está extendido en una hoja de pergamino y escrito en caracteres visigóticos, con letras capitales rojas, muy claras y visibles actualmente. No lleva otro sello ni signo que las cruces de los condes Pedro Ansúrez, el fundador de Valladolid, y García Ordóñez, que, como fiadores de arras, conflrman de su mano. Lo suscriben como testigos, el rey Alfonso VI y sus hermanas Urraca, "la infanta cruel del epitafio del rey Sancho, celosa de Jimena en la leyenda, y la otra infanta, Dña. Elvira. Cierran el texto los demás confirmantes, agrupados en cuatro columnas, y entre eilos figuran los nombres de dos caballeros de la mesnada cidiana del Poema, a saber: Alvaro Salvatorez, hermano de1 conde de Lara, y Alvar Hánez, el primer capitán después del Cid, a quien éste llama sobrino en el cuerpo de la escritura.
La presencia del rey y la corte en aquel acto revelan la atención que Alfonso VI dedica al Cid Campeador.
A propósito del nombre de la esposa del Cid, Dña. Jimena, merece la pena consignar que existe en el término municipal de Villahizán de Treviño un paraje en su campo, que se denomina "A la Jimena". Cabe suponer que es una reminiscencia alusiva a la donación del Cid a su esposa.
4.- SIGLO XII
a) Ambientación político-sociaL:
Con la muerte de Alfonso VI en 1109 y el comienzo del reinado de Dña. Urraca, casada con el rey de Aragón Alfonso I el Batallador, comenzó para Castilla una nueva crisis y otro período de luchas, de las cuales fue principal teatro la tierra burgalesa. E1 aragonés penetró en ella y se apoderó de los castillos de Belorado, Cerezo de Río Tirón, Cellorigo, Villafranca Montes de Oca, Poza, Burgos, Castrojeriz. Fue en este tiempo cuando concedió a Belorado su Fuero, de señalada importancia histórica. Afortunadamente para Castilla, no tardó en morir Doña Urraca (a. 1126). Con su hijo Alfonso VII, el Emperador, se inició una era de prosperidad y paz. Señal de esto son Ios Fúeros que otorgó a las vülas y pueblos burgaleses de Villadiego (1134), Lara, Villalvilla (1135), Los Balbases (1135), Atapuerca (1138), Roa (1143), Pancorbo (1145), Cerezo de Río Tirón (1146), Lerma (1148), Castrillo del Val (1148), Sotresgudo y Medina de Pomar.
A la muerte del Emperador (1157) le sucede en Castilla, separada entonces de León, Sancho III, que muere al año siguiente, dejando solamente un niño de tres años, Alfonso VIII. Su minorfa de edad fue en extremo funesta. Los Castros y los Laras se disputaron violentamente la tutela del rey chico, y los asesinatos, robos e incendios se sucedieron uno tras otro en el suelo castellano. El rey leonés Fernando II (1157-1188), reclamado por los Castros, llega hasta Burgos y pone aquí su guarnición. Por la parte oriental irrumpe el monarca navarro Sancho VI (1150-1194) y se apodera de Briviesca y Cerezo de Río Tirón.
A todos estos desmanes pone fin Alfonso VIII, al ser proclamado mayor de edad en 1169. La autoridad del monarca se sobrepone, sirviendo de freno a la nobleza turbulenta. Restablece la paz interna y externa, y Castilla entra en un período de paz, favorable a la prosperidad que había comenzado en tiempos del rey Alfonso VII. Burgos se constituye en corte, "Civitas regia" "...et in regni solium sublimata", como dice el Tudense.
Entonces fue cuando se produjo en España una profunda transformación económica y cultural, cuyas repercusiones llegan a la Cabeza de Castilla por el Camino de Santiago, contrapesando la infiuencia oriental que desemboca igualmente en tierras castellanas por Toledo, y haciéndonos a partir de entonces más europeos que cordobeses.
Comenzó entonces el desarrollo económico de los campos. En ellos procedió el rey a una vigorosa y general repoblación, incrementando a la vez el régimen municipal con la concesión de nuevos fueros a distintas villas y aldeas.
Es patente en todo el reinado de Alfonso VIII el predominio burgalés en las dignidades y cargos de la corte, tanto militares como administrativos; de tierra de Burgos son también el jefe de la casa de la reina Leonor, el arzobispo de Toledo, Dn. Juan, etcétera; en las diócesis burgalesas vierte, por así decirlo, el monarca sus tesoros reales para la fundación de numerosos monasterios; en ella elige también sus notarios y aún diferentes obispos para Palencia, Osma, Sigüenza, Plasencia y Cuenca.
b) Ambiente religioso de la época:
La espiritualidad AltoMedieval era una espiritualidad literalmente objetiva. La del siglo XII se basa, sobre todo, en la ascesis, meditación. Era, por tanto, personalística. Son devociones típicas del siglo XII: 1) La humanidad de Cristo, sobre todo la Pasión. Se busca la tierra de Cristo, etc. 2) Devoción a la Santísima Virgen, a los santos, etc. Como forma concreta de piedad, se da mucha importancia a la "oración contemplativa". El gran personaje animador de esto fue San Bernardo.
Se da una transformación-renovación ascética: Sabemos que a lo largo del siglo XI se buscó la libertad de la Iglesia, tratando de romper las ataduras dei sistema feudal, que la oprimían como un corsé. Juntamente con esto, existe un afán profundo, que intentaba liberar a la Iglesia de las riquezas, haciéndola pobre y, por tanto, más libre.
A lo largo del siglo XI, con San Pedro Damiano y otros, empiezan los anatemas contra la Iglesia rica y mundanizada, sobre todo contra los monasterios ricos. Cluny, en Francia, por ejemplo, era a principios del siglo XII la potencia más fuerte que había en el seno de la Iglesia. Con sus 12.000 monjes, sus posesiones inmensas, sus amplísimos privilegios... El mismo episcopado estaba celoso de aquel crecimiento. Se pone como alternativa para este "status" de vida la pobreza y vida evangélica y apostólica.
Concretamente, las características de esta vida evangélica son:
1. Pobreza radical; el monje que no tenga más que lo imprescindible, nada propio.
2. La "Fuga mundi", viviendo como eremitas; se van a los yermos a vivir.
3. Mortificaciones a lo heroico: cadenas, cilicios, etc.
4. Vida apostólica e itinerante: Este espíritu nuevo de vida apostólico-evangélica influyó en todas las estructuras eclesiásticas, sobre todo en el monacato.
Como máximo exponente de vitalidad religiosa en nuestra comarca, hemos de resaltar la Abadía Premonstratense de Villamayor de Treviño y . el Convento de religiosas de la misma Orden, ubicado en Sordillos. De ambas haremos una breve recensión a continuación.
San Miguel de Treviño fue abadía conspicua, fundada por Nuño Gutiérrez y toda su familia, quienes dieron en el año 1166 a Domingo, abad de La Vid de Aranda, los monasterios de San Miguel de Villamayor, de San Esteban de Valderredible, San Juliana de Citores y de San Pablo de Sordillos, bajo esta condición: que en Villamayor se levantase una abadía de la Orden. Este mandato fue cumplido por Domingo en este mismo año.
La confirmación pontificia fue en el año 1199. A1 comienzo, al menos hasta el siglo XIII, la canonía parece haber sido priorato, según testifica el catálogo de Tongerloo. Las religiosas, ya que al principio fue monasterio dúplice, fueron después trasladadas a Sordillos.
No tuvo ninguna iglesia incorporada. Tuvo posesiones en Roda (actual granja de Olmedo) y Santibáñez (actual granja de Idelio), etc. en Espinosa de Cerrato. Los monasterios de Valdegrajera, de San Julián y de San Clemente, que Hugo considera como filiales, sobre los que Villamayor ejerció el derecho de paternidad, probablemente no eran sino capillas o ermitas.
La abadía nunca estuvo bajo encomienda, régimen que tuvo lugar desde los últimos tiempos de la república romana, según la cual gentes de diversas condiciones sociales se confiaban a la protección de un poderoso..
El alma y principal motor de la reforma a fines del siglo XVI, Diego de Mendieta, hijo de esta casa, murió allí en olor de santidad. Su cuerpo, sepultado en la propia capilla, era muy venerado por el pueblo n.
La influencia de esta Abadía en la comarca fue sin duda muy importante, tanto en el orden religioso como en el social, dado que dichos monjes eran también agricultores, según consta por las diversas Abadías de la Orden.
El fundador de esta Orden había sido San Norberto de Magdeburgo, quién fundó la Casa Madre de Prêmontré, en Francia, cerca de Lion, en el año 1120. La Orden se propagó rápidamente, gracias al enorme prestigio moral de su fundador. Fue tan rápida su propagación como la del Císter de San Bernardo. Por esto el autor de la "Continuatio Praemonstratensis" compara a los Cistercienses y a los Premonstratenses con dos olivos en la presencia de1 8eñor, que suministraban al mundo la lumbre de la piedad y la grosura de la devoción, y con las vides fructuosas que propagaban por doquier los sarmientos de la religión.
Se calcula que las grandes casas de 1os Premonstratenses en el siglo XII llegaban a 1.300 las de hombres y 500 las de mujeres; sin embargo, fue esta Orden como una estrella fugaz, que deslumbró con fulgores gigantescos durante dos siglos, comenzando su decadencia en el siglo XIV.
San Norberto estaba dotado de un carácter enérgico, indomable, y de un talento organizador. Era un gran predicador; su palabra vibrante quemaba las mentes y los corazones de cuantos le escuchaban. Según el manuscrito que se conserva en Cappenberg (Alemania), sus palabras eran fulminantes como el rayo y el relámpago, impregnadas de una intensa espiritualidad. Su pies de misionero recorrieron Francia, Bélgica y Alemania. Fue elevado contra su voluntad a la dignidad de Arzobispo de Magdeburgo. El sermón de despedida a su comunidad es uno de sus mejores documentos espirituales. La Colegiata de Magdeburgo la transformó en monasterio premonstratense, con terrible oposición de los canónigos y de la ciudad.
El mismo inculcó a su Orden una gran devoción a la Eucaristía y a la Santísima Virgen. Sobre los austeros claustros, dice un autor, la sonrisa de María arrojaba un rayo de gracia, de dulzura, de calor cordial, de poesía, que moderaba la rudeza de la penitencia y la preocupación de la labor apostólica. Porque los Premonstratenses tenían a su cargo también parroquias y ejercían el apostolado. Era como una Orden híbrida, mitad monjes, mitad clérigos.
San Pablo de Sordillos, igualmente limítrofe con Villahizán y Villamayor, fue Convento de religiosas premonstratenses, fundado en el año 1166 por Domingo, abad de La Vid de Aranda, junto al eremitorio donado por Muñoz Gutiérrez para religiosas de la abadía de San Miguel de Treviño. San Norberto abrió también a las piadosas mujeres la soledad de sus claustros. Como ya se ha indicado en una nota, al principio hubo monasterios "dobles"; mas después fueron suprimidos.
Cuando ellas formaron conventos separados, llegaron a estar, antes que todas las contemplativas, sumisas a la ley eclesiástica de la clausura. Se dividían en "hermanas cantoras", dedicadas al coro, y "hermanas no cantoras", que se ocupaban de todos los trabajos manuales.
Los cuidados del xenodochium", simultáneamente hospital para enfermos, posada para huéspedes y viajeros, refugio para 1os pobres de la comarca, dependía de las religiosas..
En este Convento de San Pablo de Sordillos vivió la Beata Radegundis, que murió como reclusa en Villamayor. Se ignora cuándo murió; probablemente antes del 1300, porque en los catálogos se silencia esto.
Después de la extinción, por fin, se hizo eremitorio, al cual cada año concurría el convento premonstratense de Villamayor de Treviño en la fiesta de la Conversión de San Pablo. En la actualidad no quedan restos de dicho monasterio.
Se ha perdido el "Obituario" o Libro de Defunciones del Convento. No se encuentran más documentos en los Archivos. Del Obituario habla Hugo en su obra Anales, p. 506.
La orden de Prémontré toma con justo titulo su plaza entre las órdenes que han sido denominadas "órdenes agrarias". El trabajo manual era la suerte de los religiosos, tanto sacerdotes como hermanos laicos, desde los principios de la orden. Este era, por lo demás, una necesidad en una época en que la fundación de una abadía, emprendida de ordinario en medio de países incultos o de páramos estériles, obligaba a la comunidad a los duros trabajos de los campos, para cubrir las necesidades de la vida de cada día. El historiador nos enseña, por otra parte que, allí donde ellos aparecen, en Bélgica y en el Norte sobre todo, los Premonstratenses aportaron nuevos métodos de agricultura, sustituyéndose el cultivo intenso por el cultivo en barbechos- Por su ejemplo y también por su autoridad sobre los siervos y los colonos que trabajaban bajo su dirección, los religiosos hicieron beneficiarse a regiones enteras con su actividad. En el cuadro de su sistema económico, es necesario colocar la organización de granjas o centros de explotación, donde, bajo la dirección de un sacerdote religioso, hermanos conversos y siervos emprendían trabajos considerables de saneamiento y roturación, que daban más de una vez origen a nuevos pueblos.
Las abadías situadas en las regiones limítrofes del mar o de los grandes ríos -tal fue el caso para las abadías de San Miguel de Anvers y de San Nicolás de Furnes en Bélgica y para las abadías de Frisa en Holanda- emprendieron grandes trabajos de poner diques, procurando de este modo nuevas tierras conquistadas sobre el mar.
San Norberto había recomendado especialmente la caridad a sus adeptos, asegurándoles que la prosperidad de su instituto dependería de la generosidad de las limosnas que allí fueren distribuidas. El determinó asimismo, que, en todas las casas de la Orden el diezmo de las ofrendas y de las rentas fuera destinado a la subsistencia de los indigentes, de los peregrinos y de los huéspedes. Según este programa, las abadías norbertianas fueron en todo tiempo centros donde reinaba la caridad cristiana. De aquí la fundación, en cada casa, del hermano hotelero; de aquí la atribución especial de una parte de las rentas para el servicio "ad portam" (distribución a los pobres bajo la puerta-cochera de la abadía); de aquí también la fundación, a ejemplo del "xenodoquio" (hospital de peregrinos) del Prémontré, de algunas casas que, en algunas regiones desiertas, parecen haber tenido casi únicamente como fin promover alojamiento al transeúnte.
En resumen: La Orden Premonstratense fue muy rigurosa y austera: San Norberto quiso verlos ayunar toda su vida, no sacar su subsistencia más que del trabajo manual, no usar caballos más que lejos de la Abadía, etc.
Felipe de Harvengt, abad de la abadía de Buena Esperanza, en el corazón de Bélgica, hacía notar que el valle de Prémontré, Casa Madre de la Orden, con los cuatro caminos que allí dan acceso, tiene forma de cruz: "Esto se debe, dice él, no al esfuerzo de los hombres, sino a la obra de la naturaleza, el que este valle esté crucificado". Y prosigue: "¿Qué es lo que nos enseña esto, sino que los que allí afluyan deben vivir no para el mundo, sino configurarse con el valle o mejor con Cristo por la crucifixión?.
c) Ambiente histórico-cultural:
La Iglesia de la Edad Media con sus numerosos monjes y artífices fue creadora de arte. La Arquitectura propia de esta Edad nos presenta tres estilos o maneras de construcción, a saber: estilo románico, estilo ojival y estilo mozárabe. En el apartado que ahora historiamos nos ocuparemos del primero.
Estilo románico: Fue muy usado sobre todo en Lombardía y Norte de Italia en el siglo VIII. Se le suele dividir en tres épocas: La de formación y tanteo, desde el siglo VI al X inclusive; la de perfección y propiamente románica, durante los siglos XI y XII; y la de transición al estilo ojival. que en varios países abraza la segunda mitad del siglo XII y la primera del XIII, y en otros se alarga más todavía.
Sus principales características son: los arcos de medio punto, las bóvedas de cañón seguido y las de crucero. En España tenemos cantidad de ejemplares, como en la catedral de Santiago de Compostela y en la basílica de Santa María de Ripoll (Gerona).
En la comarca tenemos de este estilo, en primer lugar, la iglesia de San Lorenzo de Villadiego, que conserva la portada más antigua de la comarca; sin embargo, entre los más notables se cuenta el pórtico de la iglesia de Rebolledo de la Torre, del siglo XII, formado por arcos de medio punto con sus correspondientes baquetones apoyados en columnas cilíndricas y capiteles esculturados, repitiendo los temas de Silos. Es, por su elegancia y buen estado de conservación, el mejor de los pórticos castellanos.
Del estilo románico-ojival encontramos, en Villamorón, un ejemplar completo, único entre las iglesias rurales y más definido aún que Las Huelgas de Burgos, con tres naves libres de otro estilo y capiteles de mascarones. No se conoce otro semejante en España.
En Villanueva de Odra tenemos la ermita dedicada a Santa María Magdalena, a 2 Km. de distancia, aproximadamente, de1 casco urbano, que tiene una portada puramente románica.
En Grijalba y Villamayor podemos admirar también unos hermosos ejemplares de pilas románicas.
En Villahizán hay restos de este estilo en la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, a saber: En la facha da del mediodía se puede ver una portada con un arco, arquivoltas sobre dos columnas y cornisa de canecillos, todo románico del siglo XII. En la cabecera de la nave de la epístola está la sacristía, que termina en ábside con ventana de medio punto y a1 exterior columnas, también románicas. El resto del edificio es posterior.
También pertenecen a este estilo las cuatro columnas de piedra que dan prestancia y relieve a la Casa Consistorial de la villa, procedentes de la Abadía Premonstratense de Villamayor de Treviño
d) Mentalidad y vida del hombre del siglo XII a través del arte burgalés:
I. Devoción al monarca:
Nos dan una idea de la devoción tenida al monarca en aquel tiempo todavía feudal en tierras ultrapirenaicas, las abundantes representaciones de reyes, v. gr. en la portada de Nuestra Señora de la Llana de Cerezo de Río Tirón, actualmente en el Paseo de la Isla de nuestra ciudad; se ven allí dos capiteles, uno con busto de un rey y otro de reina. El mismo motivo lo volvemos a encontrar en otras iglesias, como en Navas de Bureba, en la Abadía de Rueda, Arlanzón, claustro de Santo Domingo de Silos, etc. El rey y la reina, que aparecen juntos en varios lugares, bien pudieran referirse a Alfonso VIII y su esposa Dña. Leonor, tan queridos en estas tierras burgalesas, donde contribuyeron a la edificación de muchas iglesias y monasterios, donde establecieron su corte y escogieron su sepultura.
II. Organización social:
En el arte románico burgalés se puede ver, captar a grandes rasgos la idea de la organización social de aquella época con sus tres estratos: el obispo que ora, el noble que lucha y el villano o siervo que trabaja. Los motivos de la lucha son frecuentes y responden a aquella mentalidad medieval, que consideraba la lucha como la profesión más viril de la sociedad. La labor de la Iglesia para suavizar estas bárbaras costumbres, está representada en un personaje, a veces definitivamente sacerdotal, que medita, sujetando las bridas de los caballos en que van montados los caballeros.
III. Diversiones:
El hombre del siglo XII también se divierte: unas veces es en la taberna, como vemos en un capitel del claustro alto de Silos. A veces en el baile, como se puede ver en las archivoltas de las portadas de Hormaza y de Tabliega de Losa. Muchas de estas figuras hacen sin duda alusión, con sus instrumentos músicos, a juglares que por entonces pululaban por los castillos, ciudades, aldeas y romerías. El juglar era frecuentemente acróbata y prestidigitador, a la vez que músico, como se puede apreciar en la parte occidental de la iglesia de Vallejo de Mena. En la portada de Miñón de Santibáñez aparecen acróbatas y músicos.
IV. Vicios de la época románica:
El arte románico también dice algo de los vicios de aquella sociedad. Hubo de ser uno de los principales defectos el de la lujuria, a juzgar por las muchas representaciones alusivas a ella, que encontramos, v. gr. en el capitel del 2 ° arco triunfal de San Quirce: Dos serpientes se ceban en los senos de una mujer. En otro capitel, en el de la iglesia vieja de San Nicolás, en Miranda de Ebro, un diablo coge el cuerpo de la fémina y lo va a introducir en las fauces abiertas de un monstruo con dos cabezas....
A1 pecado carnal acompaña el de la avaricia. Lo vemos en un capitel de la galería porticada de Rebolledo de la Torre: En una de sus caras hay en medio un hombre bárbaro con una bolsa al cuello y con las manos levantadas. A su derecha hay un diablo bailando y gesticulando. Se trata, sin duda, del tentador, que celebra su victoria sobre el hombre caído en las redes de la avaricia o de la usura.
La afición por la bebida es otro vicio de entonces: Además de la escena de la taberna del claustro alto de Silos, tenemos la del motivo del "barrilito", repetidas veces colocado sobre la nacela de los canecillos. Esta escena se repite también, junto con la representación del hombre dado a la gula en el ábside de la iglesia de San Martín de Villahizán de Treviño, en la cara que da al Este.
V. Concepto de Cristo y su Madre:
Cristo es para ellos el Señor, el Dios mayestático, al que conciben como un monarca, rodeado de toda pompa y dignidad, en conformidad con la idiosincrasia de la época. Más aún, es el Juez al que se ha de temer, pues de su sentencia depende la felicidad eterna. Tiene sus precedentes en la época mozárabe. Así se explica que a Cristo se le represente hasta la época gótica en medio de cuatro vivientes o animales, que más tarde se interpretan como los cuatro evangelistas; y rodeado de los 24 ancianos, Senado celeste del Juez Supremo y que, a veces, son reemplazados por los doce Apóstoles, v.gr. en el tetramorfo de la portada de la iglesia de Quintanadueñas, de Moradillo de Sedano, Ahedo de Butrón, etc. En el último cuarto del siglo XII aparece una imagen de Cristo, ya más humanizada: Lleva las huellas de sus sufrimientos terrestres: muestra las cicatrices de sus heridas y la lanzada, v. gr. en la ermita de Tablada del Rudrón.
La Virgen aparece con un aspecto también mayestático. En el tímpano de la iglesia de Ahedo del Butrón está en el centro, ocupando el sitio del Cristo Majestad, sosteniendo hieráticamente a su Hijo, mientras le adoran los Magos. Otras del mismo motivo se hallan en Butrera y en el de Cerezo de Río Tirón, que ha emigrado a Nueva York. De aquí tal vez derive la figura de la Virgen sentada. En resumen: En el arte, el siglo XII representa una transición y modernización, al llegar las nuevas corrientes, que preparan los tiempos góticos del siglo siguiente'9.
Noticias documentales de Villahizán de Treviño en este período nos vienen a través del Archivo de la Catedral de Burgos, vinculadas al monasterio de Benedictinas de San Salvador del Moral y del Becerro de San Miguel de Villamayor de Treviño, según las cuales Dña. Apalla reconoce a Sancho, presbítero de Treviño, como hijo adoptivo suyo y ambos ceden a la Catedral de Burgos sus bienes en distintos lugares (entre los años 1121-1124).
Por otra parte, Pedro de Arias, prior del Hospital de San Juan de Jerusalén en España, cede a Pedro Rodríguez y su mujer los bienes que dicha institución poseía en varios pueblos de Treviño, entre los cuales se encontraba Villahizán. Era en el año 1I81.
Por último, Dña. Grima Ordóñez vende al convento de San Miguel de Villamayor de Treviño cierta heredad; esta venta se efectúa a la puerta de la iglesia de Santa María de Villahizán de Treviño. (Todos ellos van más adelante).
Como nota singular hemos de reseñar una cosa algo extraña: Es raro que el Convento o Abadía de Villamayor no tenga, a través de los escritos, más incidencia en la vida de Villahizán, a excepción de algunas compraventas y de algunos documentos que son firmados por testigos de nuestra villa. Tal vez los copistas lo silenciaron; sin embargo, tienen más resonancia en la vida de la expresada Abadía los demás pueblos y localidades circunvecinas, como Sordillos, Padilla de Abajo, Grijalba, las Granjas de Roda y Santibáñez, en la actualidad llamados popularmente Olmedo e Idelio.
5. - SIGLO XIII
Todos los historiadores coinciden en apellidar a este siglo el siglo de las Universidades, el de la Escolástica, el de las catedrales góticas, el de 1as Navas de Tolosa, etc.
a) Ambientación Política: Reinaba por estas fechas el rey Alfonso VIII, quien, repuesto del descalabro de Alarcos, que le causó el rey moro Yacub (1195), reanudó la guerra contra los moros, devastando los reinos de Jaén (1210) y Murcia (1211). Para auxiliar a estos reinos, vino Mohamed, hijo de Yacub, con el mayor ejército musulmán que había visto España, pues contaba 160.000 voluntarios de a pie y a caballo, más 300.000 soldados de excelentes tropas. Ante aquella formidable irrupción, Alfonso solicitó una cruzada del Papa Inocencio III; la predicó el ilustre arzobispo de Toledo, Don. Rodrigo y, para hacer frente a Mohamed, acudieron en auxilio de Alfonso VIII los reyes de Navarra, Sancho VII el Fuerte; el de Aragón, Pedro II el Católico, y varios otros príncipes, tropas portuguesas, las Ordenes militares, etc.
En la vasta planicie de la provincia de Jaén, llamada "Navas de Tolosa", se dio la terrible batalla, que duró todo el día; por fin, rompiendo los navarros aquella fortaleza viviente de negros, protegida por cadenas de hierro, pusieron a los almohades en precipitada fuga. Se conmemora tan gloriosa victoria el día 16 de Julio. Hemos de mencionar, siquiera sea de paso, que el estandarte de las Navas de Tolosa se conserva en el monasterio de Las Huelgas de Burgos y se saca cada año en la procesión del "Curpillos", portándolo el Excmo. Sr. Capitán General de la VI Región Militar.
Durante el siglo XIII prácticamente se puede considerar terminada la Reconquista. Sólo quedarán en manos musulmanas el nuevo reino de Granada, cuya ocupación militar no interesaba, ya que cl rey moro, vasallo del de Castilla y equiparado de este modo a cualquier otro noble castellano -como lo demuestra la documentación coetánea-, pagaba mensualmente importantes cantidades de oro. Tan sólo en algunos momentos pudo el rey granadino romper sus pactos con el rey de Castilla, recabando la ayuda norteafricana; pero inmediatamente el rey castellano volvería a sometérselo.
Los primeros años del siglo XIII supusieron un auge económico para la España musulmana: sus monedas tuvieron una ley y un peso elevadísimo, y los cristianos imitaron las monedas musulmanas en sus maravedíes alfonsinos castellanos y aragoneses, los maravedíes de cruce navarros. Pero el hundimiento de la hegemonía almohade en el primer tercio del siglo XIII y el desarrollo económico de Europa permitirán que la economía europea se
desligue en lo monetario de lo español, apareciendo nuevas monedas de oro en diversos países.
La nobleza se desarrollará considerablemente, planteando graves problemas.
Las lenguas romances se impondrán durante esta centuria hasta en las obras científicas -coexistiendo algunas veces con el latín-, y serán privativas en el campo popular. La literatura será plenamente romanceada.
Las instituciones jurídicas, políticas, administrativas, etc., sufrirán una adaptación interesante. Y el espíritu religioso, que en parte se había perdido en Europa, necesitará un reactivo potente, dando origen a las Ordenes mendicantes, a saber, franciscanos, carmelitas, agustinos y dominicos. Los Estados cristianos acusarán una fuerte reforma administrativa: se dividieron en "terras" (Portugal), "adelantamientos" (Castilla y León), "merindades" (Navarra y Aragón), "baylías" (Valencia y Cataluña) °°. .
b) Ambientación religioso-cultural:
Las enumeramos juntas, porque durante varios siglos, pero marcadamente en éste, la cultura estuvo en manos de la Iglesia.
De las antiguas "escuelas monásticas" vimos surgir las "escuelas catedrales", favorecidas por los obispos. En esos únicos centros culturales de la Edad Media se cursaba el Trivium y el Cuatrivium; pero luego surgió la ciencia propia de la época, la "Escolástica", que es la filosofía aplicada a la teología. Esta ciencia filosófica llega al conocimiento de la verdad y al fondo de las cuestiones científicas por un sistema sutil y artificioso de raciocinio y argumentación. Las grandes lumbreras del escolasticismo fueron San Anselmo, Pedro Lombardo, apellidado "El Maestro de las Sentencias", Santo Tomás de Aquino (1270), San Buenaventura, el beato Juan Duns Scoto (1300) y el beato Raimundo Lulio (1235-1.315). La escasez de libros en la época (aún no se había inventado la imprenta) y la necesidad de resumir en breves compendios manuscritos todo el saber de aquellos tiempos, hizo que apareciesen los célebres compendios o Sumas de las ciencias. Importantísima entre todas es la colosal "Suma Teológica" de Santo Tomás de Aquino, llamada con razón "la más grande construcción científica del ingenio humano". A la Suma Teológica y a la Suma Filosófica se les ha llamado también por analogía "las dos catedrales de la Edad Media" °'.
En torno a estos centros de instrucción episcopales se formaron otros particulares que fueron asociándose entre sí y que se llamaron "Estudios Universales" o "Universidades"; consistían éstas en asociaciones universales de maestros y discípulos, especie de ligas culturales. Las primeras universidades se debieron a esfuerzos de obispos, abades y ciudades libres; pero luego fueron sostenidas por 1os Papas y reyes amantes de la cultura. La más antigua fue la universidad de Salerno, al sur de Italia, que funcionaba ya en el siglo v.
Siguieron luego la de Oxford en Inglaterra (siglo XI); la de París, llamada "Sorbona" (siglo XII), y la de Bolonia, en Italia (sig10 XII).
La universidad más antigua en España fue la de Palencia (siglo XII); sigue la de Salamanca (siglo XIII); fundáronse también en la Edad Media la de Valencia (siglo XIII), y las de Sevilla, Lérida y Valladolid (siglo XIV).
c) EL arte en el siglo XIII:
Se ha indicado arriba que se le llama a este siglo "el siglo del gótico", entre otros epítetos.
Las principales características del gótico son: bóveda de crucería, arco apuntado, arbotantes al exterior, que sostienen el empuje de los muros. Los creadores de este estilo fueron los cistercienses. Fue una renovación contra la vida muelle y relajada de los Cluniacenses, vicio que éstos habían querido combatir por beneficios que les otorgaron, y su arte hizo que fuera excesivamente adornado, ornato éste llamado "el barroco del románico". Vino San Bernardo, todo austeridad y pobreza, reforma, abandono del mundo. Lo contrario había sido la ruina de Cluny. Por eso San Bernardo comenzó a edificar los monasterios apartados y en lugares poco fértiles, para que los monjes trabajasen y no estuvieran ociosos .
El estilo gótico es, sin duda, una de las más atrevidas creaciones del ingenio humano, por contener el mayor esfuerzo del espíritu para subyugar la materia. De ello es prueba la elevación, amplitud, racional estructura y despejo interior que el estilo proporciona a los edificios. La sutileza de arcos y pilares, disimulando la materia por medio de las perfiladas molduras y columnas adosadas, los amplios ventanales, la ilusión óptica de las ojivas, y, en fin, el simbolismo, la inspiración religiosa, etc. Sin embargo, se le acusa al estilo gótico de imprevisor e inquietante, por trasladar al exterior del edificio el arbotante, tan necesario para el equilibrio, y se le achaca de llevar en su misma sutileza el principio de su decadencia y ruina; mas esto es también algo exagerado ".
En nuestra villa tenemos un ejemplar del estilo gótico, a saber: la iglesia de San Martín, situada a un extremo de la población, al Norte. Es posterior a la de Santa María, como lo indica su ábside románico-ojival. Posiblemente se empezó a edificar después de 1320.
En la comarca merecen citarse, como ejemplares de este estilo, la iglesia de Santa María de la villa de Villadiego, que muestra su portada provista en sus arquivoltas de estatuas bajo doseles y una capilla de la primera época; la de San Lorenzo, ménsulas y capiteles de la segunda época; la del convento, ermita del Santísimo Cristo y presbiterio de Santa María, de la tercera.
Pero el ejemplar más interesante es la torre del estilo "Isabel" de Villegas y el coro alto del mismo gusto, netamente castellano. Sigue la iglesia de Amaya, con bonita portada, y en escultura y pintura el políptico de las religiosas agustinas de Villadiego.
d) Las fuentes de riqueza:
Existe un documento importante para estudiar el desarrollo económico castellano durante los siglos XII y XIII. Lo constituye el documento llamado "Votos de San Millán". Dice este documento que los pueblos de Castilla vivían principalmente de la apicultura, el trigo, el vino y la ganadería. Siete pueblos de la provincia de Burgos tenían el hierro como importante; dos de Santander se dedicaban a la pesca de la ballena, que eran Laredo y San Vicente de la Barquera; de esta pesca extraían el aceite. Pero sobre esta población rural con una economía rudimentaria, vivió en Castilla y León una nobleza y clerecía, que explotó el "negocio lanero", basado en sus ganados trashumantes. Durante el siglo XIII la lana castellana se exportó a Inglaterra con tal éxito que el rey inglés Enrique II (1154-1159) prohibió la entrada de esta lana, que competía con la lana inglesa en el mercado.
e) Documentos del siglo XIII relacionados con Villahizán de Treviño:
I. Hay noticia de la entrega de la parte de Dña. Elo y venta del resto de la flnca al abad del monasterio de San Miguel de Villamayor de 'I'reviño por sus hijas, actos que se efectúa en Villahizán.
II. Se sabe que Fernán Roiz vende al abad Dn. Martín de San Miguel de Treviño la heredad que poseía en Villamayor y en Villahizán. Nos refiere este documento que se vendió la heredad que en otro tiempo fue de Yllana Domínguez.
III. Luciano Huidobro cita otros dos documentos de este siglo: El primero trata de una venta que hizo Juan García Zumel al abad de Castrojeriz con fecha 1294, de todo el heredamiento de tierras, viñas, etc., que su padre, Martín García, le dejó al morir en término de Villahizán de Treviño.
El segundo, del año 1298, trata de una donación que hizo Dña. Mayor, mujer de Juan Fernández de Tobar, al Convento de premonstratenses de Villamayor de Treviño, que consistió en darles la heredad que tenía en Villahizán, para dotación de aniversario perpetuo el día de San Miguel, titular del Convento. La donación fue hecha en el mismo Villahizán.
IV. Privilegios reales concedidos a Sasamón (Año 1184-1215): Como nota destacada y por ser villa de la misma comarca, merecen destacarse los Privilegios o Fueros concedidos a esta villa por los reyes.
La parte histórica comienza en la página quinta con el privilegio de Don. Sancho IV, confirmando el de portazgo que Don. Alfonso había dado a la villa, y a Gontinuación de él, Don. Fernando.
Privilegios reales concedidos a Villadiego: También nuestra cabecera de partido judicial fue objeto de los privilegios de los reyes desde Alfonso VII, como ya se indicó más arriba (siglo XII) y constituían en cabeza de una merindad con autorización para celebrar ferias, que contribuyeron a darla cierta importancia, de lo que es prueba el establecimiento de judíos, protegidos por reyes, como San Fernando, que tomó bajo su tutela a 20 casados de entre ellos.
6 - SIGLO XIV
a) Ambientación política:
Nos hallamos ya en el ocaso de 1a Edad Media. El gran pontífice, Bonifacio VIII, muere de disgustos por la lucha con Felipe el Hermoso, por el ataque del Imperio al Papado.
Uno de los sucesos más trascendentales al finalizar la Edad Media fue la guerra de los Cien años entre Inglaterra y Francia. Llamóse así porque duró efectivamente unos cien años con algunos intervalos de paz. Fueron causas principales de esta secular guerra, además de las frustradas pretensiones del rey inglés Eduardo III de anexionarse Francia por herencia, los intereses económicos de Inglaterra perjudicados por la guerra que hizo Francia anteriormente a las ciudades flamencas.
Se suele dividir esta larga contienda en das períodos: 1 °) 1390-1399. 2 °) 1415-1453. Terminó la guerra a favor de las armas francesas, destacándose la intervención por la causa de su patria de Santa Juana de Arco, la célebre aldeana de Domremy (Lorena), la heroína que fue quemada viva por los ingleses en la plaza de Orleans; pero ella salvó a su patria, pues, al verla morir, exclamaron los mismos ingleses: "Estamos perdidos, hemos quemado a una santa" (1431) ".
La situación política de Castilla era la siguiente: A1 morir el rey Sabio dejó el trono a su rebelde hijo Sancho IV, llamado el Bravo, cuyo reinado fue glorioso, aunque turbulento. Se apoderó de la plaza de Tarifa, dejando en ella como gobernador a Don. Alonso Pérez de Guzmán, que la defendió heroicamente. Le sucedió Fernando IV, "el Emplazado" y a éste Alfonso XI, "el Justiciero", cuya minoría de edad fue turbada por muchas revueltas, hasta que tomó las riendas del gobierno; luego se dedicó a la guerra contra los moros, a quienes ganó la batalla del Salado (1340). Heredó la corona Pedro I, apellidado "el Cruel", quien, después de dos guerras contra Don. Enrique de Trastámara, su hermano, murió asesinado por éste en el castillo de Montiel, provincia de Ciudad Real (1369). Enrique II fue llamado el de "Las Mercedes", por las muchas que hizo para atraerse a los nobles; sus sucesores Juan I y Enrique III, el Doliente, murieron jóvenes. En el reinado de Juan I de Castilla tuvo lugar la concesión de "Príncipe de Asturias", y fue del siguiente modo: La guerra que Juan I sostenía en Galicia contra el duque de Lancáster terminó con el tratado de "Troncoso", en el que se estipulaba que Don. Enrique, primogénito del rey de Castilla, casaría con Dña. Catalina, hija del duque de Lancáster; desde entonces los herederos de la corona de España llevan el tftulo de "Príncipe de Asturias".
Juan II dio impulso a la literatura; pero entregó el gobierno a favoritos, particularmente a Don. Alvaro de Luna, que murió decapitado.
El reinado de Enrique IV se señaló por varios desasosiegos. A1 sucederle su hermana Dña. Isabel, casada con Don. Fernando de Aragón, quedaron unidas las coronas de Castilla y de Aragón; estos reyes, llamados "Católicos", realizaron definitivamente la unidad nacional.
b) Ambientación sociológica:
Hacia mediados del siglo XIII se produjo una crisis en el mundo medieval, que alcanzó a los más variados aspectos de la vida peninsular. Lo mismo se produjo en el desarrollo demográflco que en el concepto de autoridad y legitimidad; igual en la sociedad que en el campo cultural. Se dio la gran crisis demográflca hacia mediados del siglo a consecuencia de la llamada "peste negra" o peste bubónica. El año 1347 el Khan de Kiptchak asediaba la población de Caffa, en Crimea (Mar Negro), y arrojaba con catapultas dentro de la ciudad los cadáveres de las víctimas de la peste bubónica. Navíos genoveses infectaron los puertos de Sicilia el mismo año 1347, e inmediatamente se extendió la peste negra por todo el mundo occidental. Su expansión por la península ibérica todavía no se ha estudiado con amplitud. Pero los primeros avances que se pueden dar presentan las mismas características que el resto del mundo occidental. Uno de los pocos datos utilizables se refiere al mes de Julio de 1349, cuando Alfonso XI estaba en el asedio de Gibraltar, adonde llegó entonces la peste, originando posteriormente el fallecimiento del monarca.
Una de las consecuencias inmediatas de ella fue un movimiento absentista, que vació los campos, quedando muchos terrenos sin cultivar. Lo mismo sucedió en el comercio, originando una fuerte crisis económica.
Es precisamente en este siglo cuando se acentuó el panorama de las célebres "Behetrías".
¿Cuál fue su origen? ¿Cómo surgieron las behetrías castellanas? He aquí una pregunta que se han planteado muchas veces, desde el siglo XIII hasta nuestros días numerosos cronistas historiadores y eruditos. Ya el canciller Pedro López de Ayala al relatar las gestas del rey, a quien la historia apellida "El Cruel", intentó descubrir el misterio que, incluso en su época, encerraban los albores de aquellos señoríos libres. A Ambrosio de Morales le debemos la idea de buscar el origen de la palabra behetría en el vocablo "benefactoría". Las últimas páginas dedicadas a los hombres de behetría han sido escritas por Angela García Rives en una monografía de conjunto sobre las clases sociales en León y Castilla ".
El Becerro de las Merindades de Castilla, obra del reinado de Pedro I, registro detallado de los lugares de realengo, abadengo, solariego y behetría, proporciona abundante caudal de noticias del mayor interés.
Como antecedentes históricos de los homines de benefactoría recordemos que ya en los últimos tiempos de la República romana gentes de diversa condición social se encomendaban a la protección de un poderoso.
El gran historiador de las instituciones francesas, Faustle de Coulances, estudió hace ya largos años estas relaciones de patronato que, a su juicio, se cerraban y rompían libremente.
"Me tuae commendo et committo fidei, me totum commendo et trado" = "Me encomiendo y entrego a tu fldelidad. Me entrego y encomiendo todo entero a tí", eran las fórmulas usadas en el acto de entrar en patrocinio. El lazo de unión que éste creaba se llamaba "Fides".
No es posible fijar al detalle los deberes recíprocos de patrocinados y señores. Los textos permiten afirmar que sólo se anudaban vínculos morales entre clientes y patronos.
Junto a esta clientela personal existió además otra colectiva, basada también en la encomendación a la "Fides" de un poderoso; "collegia" y "vici" solicitaban y obtenían ser admitidos en el patrocinio de altos magnates. Tales relaciones de patrocinio perduraron en el imperio y se desenvolvieron más y más, a medida que la debilitación del poder público fue ofreciendo menos protección al individuo.
Este estado de inseguridad, la concentración y la propiedad en grandes masas, la corrupción de la justicia y la pesada carga tributaria que gravaba a los pequeños propietarios extendió el régimen de clientela o patronato hasta los más apartados rincones del mundo romano. Desde la Galia a Egipto y Palestina, muchedumbre de "possessores" y de "colonos" buscaban a su señor. Pretendían escapar por entero o parcialmente al pago de los
impuestos públicos y obtener la protección de un poderoso en sus litigios judiciales.
Castilla debió de ser el país clásico de las behetrías, porque 1o fue también de la pequeña propiedad y del temprano engrandecimiento de la nobleza laica.
Mientras sus grandes monasterios y sus concejos más antiguos se agrupaban en la Rioja y en las tierras del Norte de Burgos, la mayoría del país estuvo habitada por una población rural libre y por nobles: por infanzones, que luego se Ilamaron hidalgos, y por ricos-hombres.
Recordemos que Castilla se vio agitada por la formidable y larga disputa entre Castros y Laras a causa de la regencia del niño Alfonso VIII.
Durante todas estas graves querellas interiores, el reino estuvo entregado a las tropelías y desmanes de la nobleza anárquica. ¿Qué fue, entretanto, de aquellos lugares, libres desde la época de la repoblación? A nuestro juicio, dice el mismo Sánchez Albornoz, fue entonces cuando tuvieron que entregarse en masa a la benefactoría de los nobles, cuando, para poder vivir en relativa libertad, hubieron de buscar un señor entre la nobleza turbulenta. Para defenderse de la tiranía de los unos, hubieron de aceptar el señorío de los otros, y aún de transigir con el pago de "naturaleza y divisas". Los tiempos eran duros para los hombres libres; no había rey; la nobleza era omnipotente en toda Castilla y las pequeñas aldeas, tres veces seculares, como mal menor, tendrían que resignarse a aceptar los pactos que hidalgos y ricos-hombres quisieron imponerlas.
Las behetrías constituyeron por entonces una parte considerable de la población que habitaba las tierras de Castilla, comprendidas entre el Duero y el mar. De 2.070 aldeas, villas o ciudades que registra el Becerro, 628 eran, íntegra o parcialmente, behetrías.
En las merindades más septentrionales y montañosas, Castilla la Vieja y Aguilar, era donde había mayor número de behetrías que no pagaban divisas. Todavía en los siglos XIII y XIV las gentes huían de las tierras señoriales para refugiarse en las behetrías, que seguían siendo señoríos libres.
Villahizán de Treviño fue también lugar de behetría, según lo atestiguan los documentos.
c) Ambientación religiosa:
Durante el siglo XIV el Papado atravesó una época de crisis, cuyo exponente más representativo fue el establecimiento de la sede pontificia en Aviñón (Francia), a principios del siglo, alejándose de Roma, donde existía una guerra civil. Después de casi setenta años de mediatización francesa, los Papas (1376) volvían a Roma; pero ahora la Iglesia iba a sufrir el cisma de Occidente (1378).
La crisis pontificia coincidió con una crisis espiritual en la península. La dejadez moral, el escaso respeto por el sacramento del matrimonio, la falsificación de bulas, el hundimiento de la escolástica, el enriquecimiento material del clero, contribuyeron al menosprecio de la doctrina cristiana.
En la península la crisis fue casi general, un testimonio evidente lo constituye la falta de santos españoles durante esta centuria. Los concilios de Valladolid (1322) o Toledo (1339) condenaron la barraganía de los clérigos; las actas de Cortes insistieron constantemente sobre tal problema.
Esta crisis religiosa tuvo una faceta interesante: la intensificación de las supersticiones. Si el hombre hispano ha sido siempre supersticioso -recuérdese que en el concilio más antiguo celebrado, el de Ilíberis (hacia 306) ya se trata de ello-, durante el siglo XIV la superstición tiene todavía gran auge y se encuentra en todas las clases sociales.
d) Ambientación cultural:
El apogeo alcanzado durante el siglo XIII por el saber medieval tuvo como máximos exponentes la Suma Teológica Santo Tomás y la Divina Comedia, de Dante, obras eminentemente teológicas, filosóficas y poéticas. A este espíritu responde la gran obra del mallorquín Ramón Llull (1235-1316). Faltan, en cambio, las ciencias experimentales, abandonadas sistemáticamente por los estudiosos de esa época, a no ser por el médico valenciano Arnau de Vilanova (1238-1311).
La crisis europea del tomismo también se produjo en la península. Y el criticismo se fue adueñando de quienes trabajaban. La segunda mitad del siglo XIV se caracteriza por la aparición de seudo-profetas, que intentaron enderezar la vida social y religiosa por el buen camino.
La crisis medieval alcanzó su punto decisivo en el momento en que se comenzó a conocer el mundo griego clásico, hasta entonces sólo vislumbrado a través de las traducciones árabes de Aristóteles. El interés por la cultura se extiende, y el campo cultural, reservado hasta ahora a los clérigos, casi exclusivamente, se abrirá y ensanchará. Un rey (Pedro IV de Aragón) hará traducir las Cróniques de Sicilia, Cróniques de Saint Denis, Suma de las historias del mundo. Speculum historiale, de Vincent de Beauvais, Primera Crónica General de España, de Alfonso X el Sabio, para conocer la historia de los países vecinos. Se comenzarán a traducir los textos latinos clásicos a lengua vulgar, con Stratagemata, de Frontino; De re rustica, de Paladio; Heroidas, de Ovidio (1390); y se divulgarán en catalán y aragonés los textos de Séneca, Tito Livio, Salustio, Cicerón, etc. Es más, las primeras traducciones de los historiadores griegos (Plutarco, Tucídides) y los bizantinos (Zonaras) en lengua vulgar (catalán y aragonés) corresponden a la empresa cultural realizada por el maestro Juan Fernández de Heredia (1310-1396).
Mientras, en Castilla, lejana aún del humanismo, se producía una literatúra realista, cuyos exponentes más importantes fueron el Arcipreste de Hita, Don. Juan Manuel, con su Libro de Buen Amor y Pedro López de Ayala; y en Portugal no aparecen autores de obras considerables.
En resumen: el siglo XIV constituyó la transición del mundo medieval al Estado moderno. Señalar el momento final de la Edad Media y el comienzo de la llamada Edad Moderna es imposible. Cada aspecto vital daría una fecha distinta. Por esa misma dificultad, convencionalmente se coloca el tránsito de Edad Media a la Moderna en el siglo XV, siendo un hito importante el reinado de Fernando e Isabel, conocidos con el titulo de "Reyes Católicos.
e) Documentos del siglo XIV, relacionados con Villahizán de Treviño:
Luciano Huhidobro cita un documento, según el cual Dña. Sancha Pérez, natural de Villamayor, dio una finca al mismo convento, situada a Trascampillo, término de Villahizán, surcante al cauce que va a los molinos, con carga de un aniversario; en el día 10 de Noviembre del año 1301 citado en el Apéndice documental de sus Apuntes Históricos sobre Villahizán.
De 1320 es la Sentencia Apostólica de un pleito entre Sordillos y Villahizán.
Tenemos noticia por el mismo Huidobro Serna de la existencia de otros seis documentos, comprendidos entre los años 1358-1362, cuyo texto íntegro va en la III Parte. Estos documentos fueron hallados en Villahizán, en una casa propiedad de Don. Ricardo Cidad, al derribar una pared. Son unos pergaminos escritos en castellano con notas en hebreo que reflejan costumbres de la época y citan nombres de la comarca.
Hay también noticia, según el mismo autor, de que Villahizán perteneció al señorío de la familia Tobar, que tuvo su solar en el pueblo de su nombre (partido de Villadiego), castillo y enterramientos en la iglesia de Tobarejo, dependiente del Monasterio Premonstratense de Aguilar de Campóo. Tal vez lo obtuvo por servicio extraordinario de algún personaje de esta familia, que se distinguió como almirante de la mar. De los documentos extractados, procedentes del Cartulario de San Miguel de Treviño, conservados en el Archivo Histórico Nacional, se deduce que esta familia, desde 1298, ya tenía relaciones con él y fundó un aniversario perpetuo.
En 1399, según los mismos documentos, adquirió derecho de sepultura Don Sancho Fernández de Tobar y su hijo Juan para su ma.dre y descendientes, y la donación fue hecha en Villahizán, lo cual parece indicar que allí tenía palacio, como lugar de señorío, según costumbre de aquel tiempo. Esto se confirma en el Libro del Becerro de las Merindades de Castilla, mandado hacer por el rey Alfonso XI, según se ha indicado
SANTOS CIDAD MUÑOZ
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